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lunes, 5 de octubre de 2015

LIII - El domingo que millones de argentinos esperan

Faltan pocas semanas ya para ese domingo en el que se disiparán todas las dudas.

En realidad, ya casi sabemos con seguridad quién va a ganar. Lo que queda en discusión es quién se va a quedar en segundo  y en tercer lugar. La lucha va cabeza a cabeza por este bendito segundo lugar. Ya vimos ayer por televisión con cuánta intensidad se enfrentaron, nadie le prestó demasiada importancia al resto de los participantes.

Millones de argentinos esperan con ansiedad la definición de esta carrera, fue tan larga que parece increíble que esté por llegar a su resolución final. Miles y miles de compatriotas saldrán con sus banderas a festejar, mientras que otros quedarán masticando su bronca frente a las imágenes de los noticieros, obligados a escuchar las declaraciones de rigor frente a los micrófonos de la prensa.

También están, indudablemente,aquéllos a los que el tema no les interesa en absoluto y solo esperan el final nada más para no tener que verlos más en la tele por un tiempo.

Yo no soy de esos. Sigo las alternativas con gran interés; aunque no soy seguidor de ninguno de los tres candidatos a consagrarse con el triunfo, solo espero que gane el mejor. Sin embargo, el que se perfila como virtualmente seguro ganador, me decepcionó en su última actuación. Yo esperaba verlo lucirse, pero tal cosa no ocurrió.


Mirá que ganarle 1 a 0 a Crucero del Norte,  y por un gol en contra… 


miércoles, 12 de noviembre de 2014

L - Obituario dental

Con profundo dolor (Aunque lo voy superando rápidamente), luego de una agonía de tres días, debo anunciar la desaparición física -aunque siempre estará presente en mi memoria- de uno de mis dientes caninos.

Todo comenzó de acuerdo a lo que manda la ley. La Ley de Murphy. Por alguna causa, SIEMPRE que he tenido problemas dentales han comenzado en un momento en el que no pudiera ir al dentista. Esta no fue la excepción. Mi dentista atiende de lunes a viernes por la tarde. El problema comenzó (obviamente) en el anochecer del viernes. Tuve que aceptar el hecho de que debería soportarlo durante todo el fin de semana.

La Ley de Murphy siempre está, aunque no la veamos. El lunes, mi dentista -por alguna razón desconocida para mí- no abrió su consultorio, por lo que tuve que esperar hasta ayer (martes) para que él acabara con el sufrimiento de mi pobre diente.

No todo son malas noticias, afortunadamente. La extracción de mi pieza dentaria -como la llama él- fue realizada bajo los efectos de anestesia local. Fue una excelente idea nacer en esta época donde ya se la conoce. Me alejé de su consultorio tratando de imaginar cómo hacían estas cosas antes de que existiera.


lunes, 12 de mayo de 2014

XLVI - Un buen libro

Anoche vi "En Busca de la felicidad" con Will Smith. Después me asaltó la duda... Qué es realmente la felicidad? Lo estuve meditando un buen rato, pero no conseguía llegar a una conclusión definitiva. Le daba vueltas al asunto, pero mis cavilaciones no llegaban a ninguna parte.


Recordé entonces que en la biblioteca tengo un libro... Uno que casi todos tenemos en casa y que rara vez abrimos, a pesar de que sabemos que en él no hay concepto que no esté considerado. Un buen libro al que, aunque difícilmente lo reconozca en público, hasta el más sabio de los hombres o el mejor científico acude a él en busca de respuestas. Un buen libro escrito por muchas personas para despejar todas nuestras dudas. Un buen libro en el que a pesar de tener más de 1000 páginas, uno siempre encontrará lo que necesita... 


Después de tomarlo de mi biblioteca y de sacudirle un poco el polvo acumulado luego de tanto tiempo olvidado, Busqué qué decía acerca de la felicidad. Esto fue lo que me enseñó:


FELICIDAD: del latín felicĭtas, -ātis. Cuyo significado puede traducirse como que da fruto, fecundo, fértil, buena suerte, ventura, prosperidad. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo. Suerte feliz. Viajar con felicidad.

martes, 29 de abril de 2014

XLV - Debo preocuparme?

Ha sucedido algo horrible. María José, la novia de mi hijo, ha sido convertida. No sé qué clase de gente le ha metido en la cabecita estas ideas extrañas, pero eso no es importante. De todas maneras, cada uno tiene derecho a pensar cómo quiera. Algunos amigos me han dicho que no debo preocuparme, que seguramente sea solo una moda, algo pasajero; pero tal vez solo ocultan su espanto y me lo dicen para tranquilizarme. Tal vez mis temores son infundados, producto de mi desconocimiento, ya que jamás conocí a alguien así.


A pesar de todo, me preocupa la clase de vida que puede esperarle a mi hijo junto a alguien así. En fin… él sabrá lo que hace… Tal vez con el tiempo yo aprenda a convivir con la idea de que ella sea… hasta me cuesta escribir esa palabra… ¡VEGETARIANA!


Ahora, hablando en serio... respeto mucho su postura y me encantaría acompañarla, aunque sé que no conseguiría cambiar mis hábitos. Al menos, ahora siento culpa cada vez que como una hamburguesa.

miércoles, 1 de enero de 2014

XLIII - A la luz de las velas

El imparable progreso de la tecnología nos ha ido privando, poco a poco, de los simples placeres que disfrutaron nuestras generaciones pasadas. Ya nadie emplea la reunión familiar durante la cena para ejercitar el arte de la conversación, dominada la mesa por el omnipresente televisor. Cosas sencillas como echarse sobre el césped en una cálida noche de verano para ver las estrellas han quedado en el olvido, ahora la tecnología nos reclama a través de la PC o la Play… de todas maneras las luces de la ciudad hacen prácticamente imposible ver las estrellas, y además, a quién le interesa ver unos puntitos brillantes que no hacen nada más que estar allí? Ya nadie escribe una carta de amor, para qué hacerlo? Ahora basta con un mensaje de texto, o un e-mail en el mejor de los casos. La lectura de "Moby Dick" sentado en el mejor sillón de la casa también es cosa del pasado… son costosos y ocupan mucho lugar. Nada mejor que una tablet o una netbook para explorar el antiguo deleite de la lectura.

Por suerte, la horrible ola de calor que estamos padeciendo que ha hecho que toda la tecnología que tenemos en casa sea inútil, nos ha devuelto a un estilo de vida decimonónico. Cenamos y charlamos a la luz de las velas. En una batalla perdida de antemano, combatimos el calor con un viejo abanico que vaya uno a saber de dónde salió. Imploramos a los cielos para que nos envíe algo de lluvia que alivie el bochorno que este verano bestial nos trajo y que nos permita juntar algo de agua para usos diversos. Las estrellas brillan en todo su esplendor como antaño. Dedicamos nuestro tiempo libre a actividades que de otra manera no realizaríamos jamás, como ver viejas fotos o jugar con nuestros perros…

Por todo esto, Gracias, compañías distribuidoras de electricidad!! Gracias Edesur, Edenor y demás empresas del rubro! Cómo agradecerles que nos permitan vivir como los abuelos de nuestros abuelos? Eventualmente todo volverá a la normalidad y entonces apreciaremos como maravillosos tesoros algunas cosas que dábamos por sentadas. Francamente, no encuentro nada románticas las cenas a la luz de las velas. Quiero un vaso de agua fría con hielo, ducharme, poder dormir de noche con el arrullo del acondicionador de aire, abrir la heladera (o refrigerador como la llaman en casi todas partes) y encontrar comida que podamos comer sin temor a morir envenenados inmediatamente! Quiero revisar mi cuenta de Facebook, enviar algunos e-mails y jugar mis videojuegos favoritos!


Gracias otra vez, pero dos semanas de esta situación hacen que crea que ya es suficiente. Nada me gustaría más que ver alguna película en mi televisor de alta definición mientras bebo una cerveza helada en lugar de ser salvajemente atacado por cientos de mosquitos mientras miro el cielo buscando una respuesta… 

lunes, 2 de diciembre de 2013

XLII - Palabras más, palabras menos

Le diste de comer al gato?

Esta simple y precisa cuestión puede ser respondida de dos maneras diferentes. Si he de responderla yo contestaré "" o "no" según corresponda y, si es posible, me ahorraré el esfuerzo asintiendo o negando con un movimiento de cabeza. Listo. Terminada la cuestión. Si la misma pregunta ha de ser contestada por mi señora, comenzará por hablar de que el animalito está excedido de peso, dará una pequeña conferencia sobre sus necesidades alimentarias y del costo de mantener al inocente felino, y ya que estamos hablando de costos, seguirá un discurso muy apropiado sobre la situación económica, lo que desembocará en la situación política actual, que -por supuesto- incluirá un extenso análisis sobre las últimas elecciones, la situación internacional y, obviamente, deberá detenerse un buen rato en la actividad parlamentaria. Al fin de cuentas, por culpa de esta gente estamos como estamos, trabajando como esclavos para poder llegar apenas a sobrevivir... solo falta que nos manden a construir pirámides como en el antiguo Egipto donde adoraban a los gatos...

En este punto es donde el minino me señala la despensa y junta sus patitas delanteras en señal de súplica y yo le preparo algo de comer mientras escucho un murmullo de fondo que me parece que tiene algo que ver con el papa...

Ramsés

Esto es solo un ejemplo. Me puse a investigar un poco y resulta que todos dicen que las mujeres hablan -en promedio- unas tres veces más que los hombres. En las estimaciones más conservadores hablan de unas 5000 palabras diarias de las mujeres contra unas 1500 de los hombres. Sin embargo, yo creo que no es que los hombres hablemos menos, sino que las mujeres no nos dejan hablar, ya que por simple delicadeza, esperamos que ellas hagan silencio para poder decir algo. No intentemos analizar lo que son dos mujeres hablando entre ellas! No puedo dejar de mencionar cuántas veces ha proferido toda clase de insultos hacia el pobre teléfono inalámbrico que siempre se queda sin baterías cuando ella quiere hablar... Uno trata de consolarla (mala idea) diciéndole "es que la batería tiene una duración limitada..." En fin... trescientas setenta y una palabras... creo que ya hablé demasiado...

martes, 27 de marzo de 2012

XXX - A cuarenta años de mi retiro del fútbol

  • El año: 1972 
  • El lugar: El predio conocido con el ingenioso nombre de “El Campito”, cerca de mi escuela primaria 
  • La ocasión: El gran desafío de 7º grado “A” frente al 7º grado “B” de esa misma escuela. 
  • El momento: El encuentro llegando a su fin. El empate en cero parecía definitivo.

En ningún momento ninguno de los equipos había prevalecido sobre el otro. Ambas defensas habían sido muy cerradas. Fue entonces que aquel chico que corría como una liebre pegado al costado llevaba la pelota. Adiviné su intención de patear al área, así que una fracción de segundo antes de que hiciera su disparo, yo salté en el salto más espectacular que haya hecho en mi vida. Eso me permitió darle un soberbio cabezazo a la pelota… Fue así que cambió su dirección, tomando un efecto bastante extraño, para acabar clavándose en el ángulo ubicado más lejos de nuestro arco, haciendo inútil el esfuerzo de nuestro arquero. Fue lo que se dice “un verdadero golazo” desde más de 15 metros de distancia.

El 1 a 0 fue definitivo. ELLOS ganaron por MI gol. De todas maneras, no era necesario que lo reconocieran tan explícitamente. Todos me felicitaron, me aplaudieron y me sacaron en andas de la cancha, ante las miradas cargadas de odio de mis compañeros. Nunca sentí como ese día el deseo de que la tierra me tragara…

Nunca, después de esa fatídica tarde, volví a jugar. Ese día decidí mi retiro definitivo de los estadios. Estaba absolutamente decidido, sin importar lo que pudieran decirme, nadie podría convencerme de lo contrario. Curiosamente, nadie trató de hacerlo... Me fui en silencio. Ni siquiera un partido homenaje me hicieron... Por otra parte, las glorias de Pelé, Maradona, Messi y otros grandes nunca estuvieron realmente en peligro.  Objetivamente hablando, yo estaba muy lejos de ser lo que llamaríamos un jugador habilidoso, así que el mundo no se perdió nada.


sábado, 10 de marzo de 2012

XXIX - Decisión impostergable

Yo siempre supe que esto iba a terminar así. Parece mentira, no? Tantos años… Todo empezó el sábado pasado cuando quise que me lavara algo de ropa y no hubo manera de conseguir que lo hiciera.

Las cosas que le dije!! Tal vez no se las mereciera, no tuve en el momento en cuenta todo lo que me brindó a través de los años, pero su absoluto silencio solo consiguió enfurecerme más.

No vayan a pensar que fue algo del momento, circunstancial… no… Fue un largo proceso. Los problemas empezaron hace mucho, pero yo siempre conseguía arreglar la cosa… pero al poco tiempo reaparecían.

Nadie sospechaba nada. Todos creían que era una verdadera maravilla, el alma de la casa… Pensar que mi suegra me hablaba maravillas de sus cualidades! Tal vez así haya sido hace muchos años, pero el desgaste del tiempo todo corroe. Sin embargo, nunca comenté con nadie mis dudas. Creo que es por eso es que ha sido toda una sorpresa para nuestro pequeño círculo de amigos y de familia.

No fue sólo porque haya que tenido que lavar mis camisas yo mismo. Era evidente que se había roto algo que no tenía arreglo. Esta vez no hubo forma de encontrar una solución, pero tomé una determinación definitiva y la he llevado hasta sus últimas consecuencias. No fue fácil decidirme, pero tengo claro que más temprano que tarde sería imposible cualquier otro curso de acción.

Esta es la historia de como resolví deshacerme de ese lavarropas de porquería y de como decidí comprar uno nuevo… ¡qué joder!


viernes, 27 de enero de 2012

XXVIII - Bajo el signo de Acuario


Cómo puede la ascendencia de Marte en el momento de mi nacimiento influir sobre mí, ni entonces ni ahora? Yo nací en una habitación cerrada, la luz de Marte no podía entrar. La única influencia de Marte que podía afectarme era su gravitación, sin embargo la influencia gravitatoria del tocólogo era mucho mayor que la influencia gravitatoria de Marte. Marte tiene mayor masa, pero el tocólogo estaba mucho más cerca.
Carl Sagan

Para los quienes lo ignoran, el 4 de febrero es mi 52º cumpleaños. Eso quiere decir que he nacido bajo el signo de acuario. Veamos qué me anuncia el horóscopo para hoy. Revisaremos algunos sitios en Internet, consultaremos algunas revistas especializadas… a ver…

Bueno… si resumimos un poco las visitas realizadas, he encontrado en mi horóscopo algunas cosas interesantes: Pensé que consultando distintas fuentes encontraría algunas contradicciones, pero no fue así. Sin embargo, tampoco encontré nada que no fueran referencias vagas a cuestiones indescifrables, imposibles de demostrar e inservibles para todo propósito práctico. Veamos este ejemplo, sólo uno de tantos similares:
Hoy: Si miras a tu alrededor descubrirás nuevas oportunidades. Sólo tendrás que poner más atención en las personas más cercanas.
Y sí… si llegaba a encontrar una “nueva oportunidad” (de qué?) hubiera dicho inmediatamente “¡Cómo acertaron estos del horóscopo! Qué maravilla esta gente…!” Como no encontré ninguna nueva oportunidad de nada, obviamente el problema es que no puse la debida atención…
Amor: Cultiva tus amistades. La vida social te va a resultar agradable en la medida que puedas compartir tus afectos cercanos con tu pareja.
Esto es toda una revelación. Gracias a estos estudiosos de los astros vengo a enterarme que si no puedo compartir mis afectos cercanos con mi pareja la vida social no será tan agradable…
Riqueza: Tendrás necesidad de ingenio y tacto para soslayar la influencia de algún superior.
Si hubiera contado con esta valiosa información más temprano, no hubiera insultado a mi jefe y me habría ahorrado un buen disgusto…
Bienestar: Te sentirías mucho mejor si llevaras una vida más sana. Los vicios no son buenos consejeros. Anímate a cambiar tu rumbo.
Otra revelación! Dos en el mismo horóscopo! ¡Si llevo una vida más sana me sentiré mejor! Tuvieron que alinearse los planetas para que esto saliera a la luz! De todas maneras, me resulta un poco extraño que esto sea válido solo para el día de hoy… Eso significa que mañana podré entregarme a toda clase de excesos sin peligro alguno?

Llegado a este punto, comienzo a dudar de los horóscopos. Visto además la gran cantidad de sitios en los que debía pagar para obtener mis predicciones, comienzo a tener ciertas reservas sobre esta ¿ciencia? Milenaria. Me han dicho que los horóscopos no son de fiar, pero lo que importa son las características de cada signo. ¿A ver que dice de Acuario?
Acuario está asociado a la evolución de la humanidad, a todo proceso de cambio súbito, con tendencias futuristas y que siempre conlleva un toque de innovación y originalidad. Desde el día 19, el Sol, que es el regente de tu Casa VII, área de la vida que está vinculada al matrimonio, las sociedades, los socios, los contratos, los litigios, los enemigos conocidos, estará de tránsito por tu signo.
¿Necesitaré un abogado de Acuario? 
En principio, significará que tendrás un aumento de tu poder personal para tomar decisiones de cambio, en segundo término, éstas afectarán tu relación de pareja. Probablemente, los personajes de tu Casa VII, estén durante las próximas semanas, más interesados en satisfacer tus necesidades, por otra parte, llega el momento del año en el que debes consultar a tu asesor astrológico de confianza, para solicitarle un estudio de tu revolución solar, si lo haces estarás mejor informado de todas las cosas buenas que te depara éste nuevo ciclo solar. 
(Un buen asesor astrológico sólo me informará de todas las cosas buenas que me esperan. No dice nada de cosas malas, esto me indica, sin necesidad de pagarle a nadie, que se avecina un período excelente) 
Desde el día cuatro la luna y el sol tomarán posiciones dentro del sector de los enemigos, los miedos y el mundo del inconsciente. Si tienes alguna dificultad relacionada con tu pareja, el trabajo o la salud, debes atenderla a partir de esa fecha. 
(Bajo ninguna circunstancia intentar solucionar un problema antes de ese día, aunque se trate de un ataque cardíaco...)
Júpiter, en el sector de lo estudios, hermanos y viajes cortos, te permitirá realizar un movimiento expansivo, que afectará positivamente tus finanzas, sueños y proyectos luego del 23. Buen momento para hacer publicidad, obtener el favor de vecinos y parientes consanguíneos o para aprender algo nuevo. Este es un buen día para descansar. Necesitarás hacer un espacio en tu día para divertirte en compañía. Invita a un amigo íntimo a almorzar.
Buena idea. Nada como almorzar con un amigo íntimo mientras Júpiter transita por el sector de los estudios, hermanos y viajes cortos para sentirse mejor, no?) 
Comparte algunas de tus ideas y sueños. Te sentirás mejor al conectarte con alguien que te comprende. O podrías decidir pasar una velada en casa tranquilo con tu enamorada. 
(Según el párrafo anterior, la relación con mi pareja se verá afectada…)
Hagan cosas simples juntos. Miren una película, charlen y manténganse muy juntos.
No…  Esto tampoco es exactamente lo que buscaba… yo quería algo de las características del signo. Sigamos buscando…
Acuario: undécimo signo del zodíaco, simbolizado por el aguador que derrama el agua de su ánfora. Según los astrólogos, las personas nacidas entre el 20 de enero y el 18 de febrero pertenecen al signo de Acuario. Es un signo de aire y está bajo la influencia del planeta Urano.
Los astrólogos definen a los acuario como brillantes, visionarios, curiosos, tolerantes, originales, independientes y excéntricos. Aunque desapegados e independientes en el plano afectivo, los acuario son cordiales y sociables. Poseen un elevado sentido de la justicia social y a menudo se sienten atraídos por el activismo o las organizaciones políticas de carácter progresista.
Como ocurre con otros signos de aire, a los acuario les preocupan más las empresas intelectuales que las cuestiones prácticas o materiales. Se sienten a sus anchas en el mundo de las ideas; encuentran difíciles las situaciones que exigen respuestas emocionales, como por ejemplo las relaciones interpersonales. En opinión de los astrólogos los nacidos bajo el signo de Acuario tienen una intuición asombrosa y son capaces de captar de manera rápida los conceptos abstractos. Entre las profesiones relacionadas con este signo se encuentran los inventos, la investigación, la organización o el activismo social, la astrología, las comunicaciones, la informática y la electrónica. En la lista de acuarios célebres figuran entre otros Charles Dickens, Felipe de Borbón príncipe de Asturias (esto lo explica todo…), Andrés Segovia, Rubén Darío, Lewis Carroll, Galileo y James Dean.

Características generales: Opuesto a Leo, signo de la individualidad y de la vitalidad. Acuario sueña un mundo colectivo donde sus mil ideales puedan realizarse. Su personalidad es extremadamente abierta a toda nueva opción, sobre todo si ésta no merma su sed de libertad. La ductilidad, la curiosidad por todo aquello que no es tradicional, la disposición tanto material como intelectual son de hecho las características de este signo. El deseo de trascender la realidad humana convierte a menudo a Acuario en un individuo idealista, algo místico y deseoso de lo absoluto, de la fusión total del propio yo con el mundo entero. Él solamente puede verse a sí mismo a través de los demás, de ahí su elevado grado de sociabilidad, así como el deseo de experimentar continuamente.
Acuario corresponde a la undécima casa del Zodíaco, que es la de la afinidad, la de la relación con los demás, la de la tolerancia y la del equilibrio. Son individuos tendientes a los altos ideales de hermandad, deseosos de vivir más en el plano espiritual que en el práctico. Dotados de un gran sentido humanitario, están dispuestos a la entrega absoluta, olvidándose de sí mismos en favor del bien común. Su instinto es muy marcado. Audaces y dispuestos para todo tipo de cambios, su propia ductilidad los empujará a ir con los tiempos y a adaptarse a toda idea nueva o nueva corriente de pensamiento. El anticonformismo y el rechazo de las tradiciones, si no están apoyadas en unas ideas muy claras, pueden crear individuos violentos, peligrosos, veleidosos y con fuertes tendencias destructivas. 
Que lo parió! De lo que me vengo a enterar! Peligroso… violento… veleidoso... tendencias destructivas… ¡Soy una amenaza para la humanidad!

Yo solo quería contarles que dentro de poquito es mi cumple… espero recibir muchos obsequios de vuestra parte, o sabrán de lo que es capaz un acuariano cuando la ira lo domina.


viernes, 10 de diciembre de 2010

XVII - Algunas observaciones sobre las fiestas de navidad y fin de año

Pocas cosas me resultan tan fastidiosas como las fiestas de fin de año. Son una fuente inagotable de problemas. Veamos:

Un par de familiares que por una razón u otra están peleados y no quieren verse a menos que sea en el funeral del otro, pero si haces una reunión en tu casa debes invitarlos a ambos, de lo contrario parecerá que estás tomando partido por uno de ellos. Claro, siempre queda la opción de invitar a uno de ellos en navidad y al otro en año nuevo, pero eso solo funciona si ambas reuniones las organiza uno mismo. La otra posibilidad, no invitarlos a ninguno, traerá aparejado el resentimiento de ambos. Al final, la culpa termina siendo de uno…

Si las reuniones no se hacen en casa, probablemente recibiremos más de una invitación. Esto suele ser catastrófico. “El año pasado lo pasamos en lo de tu papá, así que este año tenemos que ir a lo de mi mamá” o algo por el estilo. Este tipo de situaciones suelen ser objeto de arduas negociaciones que suelen durar semanas, pudiendo incluso ser necesario todo el mes de diciembre. La solución suele girar alrededor de vagas promesas de compensaciones para la siguiente ocasión.

Recibir a los parientes, amigos y demás en casa, implica un enorme esfuerzo, no sólo económicamente hablando, sino un gran despliegue de mano de obra. Hay que preparar toda clase de comidas que dicho sea de paso, no se nos ocurriría comer en ninguna otra ocasión.  Una fortuna transformada en vitel toné, todo tipo de ensaladas, huevos rellenos, ensaladas de frutas, pollo y/o asado y/o lechón, pan dulce, garrapiñada y turrones de maní Georgalos… la lista es inagotable ¡y todo en la misma noche! Lógicamente, tener todo listo demandará incontables horas de trabajo en la cocina .Por supuesto, no hay que olvidar los preparativos de la casa. Hay que limpiar todo para que quede inmaculado, aun sabiendo que antes de las nueve de la noche la casa tendrá el aspecto de haber sufrido algún tipo de desastre. Finalmente, veremos que todo el mundo parece pasarla de maravillas mientras nosotros corremos de la cocina a la mesa llevando y trayendo… más ensaladas, más vinos, más pollo, el hielo que nunca alcanza, más de esto, más de aquello. Luego llegarán las doce de la noche y estaremos absolutamente exhaustos. No pudimos participar de ninguna conversación. Los pies nos duelen porque hemos estado parados todo el tiempo porque las sillas no alcanzaron, y solo queremos sentarnos a comer algo ya que únicamente pudimos atacar en un descuido de la horda invasora un poquito de ensalada rusa… pero no… ya son casi las doce, hay que traer las copas, la sidra, el pan dulce y que sé yo qué más, no sea que por alguna causa no se haga el brindis con absoluta precisión. Para estos casos, lo mejor es tener la radio o el televisor encendidos para que nos indiquen el momento exacto en que debemos brindar. El salvaje despliegue de pirotecnia podría servir con el mismo propósito, pero como las detonaciones suelen comenzar mucho antes, uno podría llegar a confundirse y brindar un minuto antes… Recuerdo especialmente el tapón asesino de una botella de sidra que, luego de salir como un misil de la botella, golpeó en un mueble, luego en una pared, posteriormente en el techo y acabó impactando en mi ojo con gran precisión.

Ya que hablamos de pirotecnia, quiero hacer notar el sufrimiento que provocan los petardos en todas sus variantes en la mayoría de nuestras mascotas. Casi todos los perros, gatos y demás se enloquecen con esta particular forma de diversión. Nadie que tenga un poco de amor por los animales debería someterlos a esta tortura.

En todas las reuniones con cierta cantidad de asistentes, hay uno o más niños absolutamente insoportables, que por alguna razón inimaginable son el orgullo de sus padres. Verdaderos salvajes que, si uno no les tiene puesto un ojo encima todo el tiempo, son capaces son capaces de atarle una cañita voladora a la cola del gato de la casa. Si hay más de un monstruo, invariablemente acabarán peleando por cualquier razón y no hablemos de lo que puede pasar cuando uno de ellos quiera jugar con el regalo del otro…

No olvidemos el día después… Nos despertaremos más cansados que cuando nos acostamos, tendremos que limpiar el desastre, cuidando de no despertar a alguno que está durmiendo en algún colchón en el piso del living.

Debo reconocer en este punto que todas las observaciones realizadas no aplicaban en absoluto en los años de mi niñez. Adoraba esas reuniones. Recuerdo la emoción de abrir los obsequios junto al árbol que armaban mis viejos y que decoraban con esmero. Recuerdo especialmente que usaban algodón para simular la nieve en sus ramas. En realidad era feísimo, pero eso no importaba. Cuando se reunía toda la familia era una verdadera fiesta.  Pero todo eso quedó atrás… mis viejos ya no están, mis primos ya no vienen a jugar conmigo, nadie me deja juguetes en el árbol…

En fin… Debo terminar aquí esta crónica. Debo ir a hacer la lista de las compras navideñas… Feliz navidad a todos y mis mejores deseos para este nuevo año.

martes, 16 de noviembre de 2010

XV - Para qué sirve el Universo?

En el Principio, todo era oscuridad y silencio. Fue en ese momento, más o menos a las tres de la mañana, cuando apareció el primer mosquito. Su picadura me despertó y su zumbido impertinente no me dejó volver a dormir. Finalmente no me quedó otra opción que levantarme para ir a buscar el insecticida a la cocina. Cuando acabé con ese grupito de pequeños monstruos en mi habitación y a pesar de que apagué la luz ya no fue posible volver a conciliar el sueño. Mientras trataba de rascarme en la espalda donde me había picado (justo ahí, donde no hay manera de hacerlo), me puse a pensar que ese insoportable díptero nematócero tenía su lugar entre los seres vivos, ya sea porque así lo había dispuesto Dios o porque se había ganado el derecho a existir a través de millones de años de evolución.

Yo he leído bastante, he visto cuanto programa he encontrado en Discovery Channel o en National Geographic Channel y he visto las sagas completas de La Guerra de las Galaxias y de Viaje a las Estrellas entre otras cosas, y si algo tengo claro, es que el universo es muy grande. Soy consciente de que soy un minúsculo punto en un mundo que es poco más que un grano de arena girando alrededor del sol, que no es más que una estrella corriente como unas cien mil millones de otras estrellas con sus miles de millones de planetas que forman nuestra galaxia, la que es una galaxia corriente entre miles de millones de otras galaxias…

Debo señalar en este punto que nunca creí en la Creación tal como se describe en la Biblia. Es ilógica. Entre otros puntos tenemos, por ejemplo, que podemos ver galaxias distantes a miles de millones de años luz de distancia, por lo tanto, estamos viéndolas como eran hace miles de millones de años, lo que choca de frente con la enseñanza de que el mundo tiene unos cuantos miles de años y nada más. Luego tenemos la presencia de fósiles de seres que vivieron millones de años antes que el primer hombre, lo que demostraría que la vida comenzó a experimentar múltiples variaciones antes de llegar a nosotros. Puedo también señalar decenas de argumentos en un sentido similar. Además… Para qué se tomaría el Hacedor el trabajo de crear un universo con una cantidad inimaginable de galaxias, estrellas y planetas para hacer Su Obra en un planetita en un rincón olvidado de la Vía Láctea? Y si sólo fuéramos su taller de pruebas? el laboratorio donde hace sus ensayos?

Por otra parte, sabemos que nuestro planeta tiene aproximadamente 5.000 millones de años y que el universo tiene unos 14.000 millones de años, días más o menos. Sin embargo, hay una o dos cosas que no entiendo… El Big Bang, la gran explosión que originó todo… por qué se produjo? Si antes de eso no existía nada, ni siquiera el tiempo, ¿de dónde salió toda esa materia, toda esa energía? Han tratado de explicármelo, pero si tengo que decir la verdad, nunca entendí absolutamente nada. Francamente, en este punto se acaban mis argumentos.

También pensé que toda mi vida no será más que un parpadeo en el tiempo. Por qué nací en este momento del tiempo, en este lugar? Pude haber sido rico o pobre, o pude haber sido un perro o tal vez un insoportable mosquito. Hace algunos años vi una lámina con la foto de un ratoncito mirando a la cámara y se preguntaba “Por qué justo a mí me tenía que tocar ser yo?” Me resultó gracioso en el momento, pero nunca pude sacarme esa pregunta de mi cabeza. También podría haber ocurrido que simplemente, no hubiera nacido jamás. El caso es que aquí estoy. A veces tengo la sensación de que los miles de millones de años anteriores no existieron, de que todo comenzó con mi llegada, como si fuera todo una escenografía preparada para mí, en el mismo sentido, me pregunto que sucederá cuando no esté. Se desvanecerá todo como un sueño? Por supuesto, todo esto es solo una sensación. El Universo existía antes que yo y continuará impertérrito cuando yo desaparezca. En realidad, no le importa que yo exista o no. En ese contexto, no solo yo soy un cero. La humanidad toda podría desaparecer mañana y los planetas seguirían su camino en el cosmos como si tal cosa. Nadie expresaría en ningún confín del universo ni una palabra de pesar. 

Y después… dentro de algunos miles de millones de años más, el universo se irá enfriando lentamente. Las estrellas se irán muriendo y la materia irá desapareciendo, la Nada se irá adueñando de todo, toda la vida en cada rincón del cosmos llegará a su término y finalmente hasta el tiempo llegará a su fin... Y todo esto, para qué habrá sido? Porque seguramente existe un plan, un objetivo, una razón de ser, no?? Alguien puede decirme para qué sirve el Universo? 

Cómo odio los mosquitos!!

martes, 11 de mayo de 2010

X - El nacimiento de Jonás


1. Donde no me dejan dormir (Parte 1ª)
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Aquel 30 de mayo de 1984 pasamos el día y la mayor parte de la noche en casa de mi prima Beba, jugando a las cartas o al TEG, no me acuerdo bien. Como de costumbre, llegamos muy tarde a casa. En esos días estaba yo sin trabajo, y teníamos bastante tiempo libre. La proximidad del nacimiento de mi primer hijo (el único, como se vería más adelante) era un asunto que, contrariamente a lo que se esperaba de un padre decente, no era un tema que realmente me preocupara. Estaba absolutamente convencido de que todo saldría bien, que no había de que preocuparse, así que no me preocupaba en absoluto. El caso es que llegamos a casa como a la una de la mañana del 31 de mayo, el día en que nada pasó como se suponía que debía pasar.
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Hacía mucho –pero mucho– frío... amenazaba llover, así que esa fue una excelente excusa para irnos a la cama y tomarnos una –o dos– copas de licor de café antes de dormir. Por aquellos años, me gustaba beber algo de alcohol... Nos quedamos conversando tranquilamente hasta cerca de las dos. Finalmente, decidimos que era buena hora para iniciar el sueño reparador después de una jornada agotadora.
Según me contó Patricia luego, alrededor de las tres comenzó a sentir que la madrugada no iba a ser tan tranquila como teníamos planeado. Intentó despertarme, fracasando estrepitosamente en la tarea. Una vez que se hubo convencido de lo inútil del esfuerzo, optó por hacer algo más práctico: Preparó su bolsito, se bañó, se vistió, y cuando estuvo todo listo, intentó nuevamente despertarme. Recuerdo vagamente haberle pedido un café... Fue entonces que gritó como si estuviera poseída “¡SEEEERGIOOOOO! ¡NO PUEEEDO MÁAAAAS!” Seguida por una invocación a mi madre que me pareció de muy mal gusto, seguida de varias expresiones más, todas impropias en una madre pronta a dar a luz.
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Tengo que reconocer que funcionó... Salté de la cama y caí de pie junto a la mesita de luz, ya vestido. Completamente despierto, la vi recostada en el marco de la puerta, con expresión de un dolor intenso (o de un odio intenso, no estoy seguro) Todavía pensando en eso, la oigo decir muy despacito, probándome que sufría de un dolor insoportable (o de un odio asesino) “Vamos al Hospital...”

2. Donde se demuestra lo difícil que es conseguir un taxi cuando se está apurado.

Vivíamos en un lindo departamentito en la calle Gurruchaga, a una cuadra y media de la Avenida Santa Fe. Sin embargo, a esa hora era un desierto. Para tener alguna posibilidad de conseguir un taxi, caminamos hasta Serrano y Santa Fe, frente a Plaza Italia... donde esperamos fácilmente una media hora –al menos a mi me pareció media hora- Como estaba lloviendo un poco, y había un viento que te arrancaba la piel, a Patricia la dejé refugiada en la entrada de un edificio, mientras yo, en el cordón de la vereda, hacía señas a cuanto auto veía. El primero en parar fue un taxi grandote, un Falcon, creo. Lo recuerdo porque me alegró que fuera un auto grande, así ella podría recostarse en el asiento y yo me subiría adelante. Había abierto la puerta de atrás, cuando el taxista la ve venir a Patricia con su enorme panza y el gesto de dolor. Entonces hizo lo que cualquier amante de su lustroso auto hubiera hecho: arrancó de golpe, con la puerta abierta y todo. Paró media cuadra más adelante, solo para cerrar la puerta y huir después en la oscuridad. Allí quedamos... varios minutos más.
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Eventualmente, un taxi finalmente paró y aceptó llevarnos al hospital. Al fin y al cabo, eran unas pocas cuadras ¿Qué podría salir mal? Para sacarse el problema lo más rápido posible, o para que la futura madre recibiera atención lo antes posible, convirtió al modesto Renault 12 en un Fórmula Uno, y no se detuvo hasta habernos dejado dentro del hospital. Ingresó por la entrada de las ambulancias y casi nos lleva hasta la habitación. Nos deseó mucha suerte, y no recuerdo si le pagué. Me parece recordar que no quiso cobrarme. Me reconcilié con el gremio de choferes de taxis, y le retiré la maldición eterna que había arrojado sobre ellos por culpa del primer conductor unos minutos antes.

3. Donde recupero transitoriamente mi soltería.

Ya dije que entonces estaba sin trabajo, lo que equivale a decir que no tenía obra social. Como el padre no había denunciado todavía el matrimonio de su hija, seguía disfrutando de la obra social del Ejército, que mi suegro usaba por ser militar retirado. El único problema, era que Patricia solo tenía derecho a los beneficios mientras fuera soltera, y hacía veintisiete días que estábamos casados (El Mayor Jiménez, o sea mi suegro, por aquellos días me miraba bastante feo. Creo que albergaba la sospecha de que la hija se había casado embarazada). La solución, fue no decir nada del casamiento, decir que era soltera y que yo no era nadie... un amigo, si acaso. Lamentablemente, el truco salió tan bien que no se me permitió asistir al parto. Constantemente alguien me preguntaba quien era, me echaban de todas partes. En el Hospital Militar no son muy hospitalarios... Tengo la firme convicción de que mi querido suegro hubiera estado feliz si me hubiera ido a casa.

4. Donde además de solteros, estamos separados.

Cuando ya estaba instalada en su habitación privada del décimo piso, con una hermosa vista de la avenida Luis M. Campos, y ya que yo estaba sin saber que hacer, molestando en donde nada tenía que ver conmigo, Patricia me pide que fuera a llamar a su hermana Marcela y a su papá. Contento por tener algo que hacer, fui hasta la calle buscando un teléfono. Hice las llamadas y aproveché para comprar el “Clarín”.
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Con los años lamentaría no haber guardado ese ejemplar, como recuerdo del día en que nació mi hijo, pero eso no viene al caso ahora. El caso es que recordé mi café, así que fui a la cafetería a desayunar mientras hojeaba algo aburrido los titulares del diario. No veía motivos para ayunar ni para correr, así que disfruté de mi merecido café con leche y tres medialunas. Un rato después recordé a Patricia y volví a la habitación, para comunicarle que sus familiares venían corriendo, aunque no sabía bien para qué...
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Cuando entré en la habitación, la encontré vacía. “Estará en el baño”, pensé, pero la puerta estaba abierta y dentro del baño no había nadie. “Bueno... la habrán venido a buscar para hacerle algún exámen” Entonces ví las pantuflas de ella, prolijamente acomodadas junto a la cama. “Uh. Eso quiere decir que no se fue caminando de acá... tal vez la llevaron a la sala de partos... ¡Qué guacha...! ¿Por qué no me esperaría?“ No habiendo nada mejor que hacer, quise seguir leyendo el diario, por lo que me acomodé en la cama que ahora estaba vacía y me concentré en las noticias. Habré leído unas cien palabras y me quedé profundamente dormido.

5. Donde no me dejan dormir (Parte 2ª)

Serían las nueve de la mañana cuando una serie de insultos me sobresaltaron. Me había quedado dormido con el diario tapándome la cara. Me senté en la cama y una enfermera enorme me miraba como si estuviera a punto de masticarme un ojo, mientras me increpaba preguntándome “¿Qué clase de padre es usted?... ¿Cómo puede dormir con su mujer en la sala de partos? ¿Sabe ella la clase de monstruo que es usted?” Todo esto a los gritos, con su cara a menos de treinta centímetros de la mía y su dedo índice casi tocándome la punta de la nariz... “Por si llegara a interesarle, aunque no creo, su esposa ya tuvo familia” Yo, que me sentía muy avergonzado, agradecí la oportunidad de poder decir algo y le pregunté que había sido “Un varón.” Me dijo y pegó un portazo. Me quedé pensando como era posible que supiera que era mi esposa, y llegué a la conclusión de que no sabía que ella era soltera, por lo que supuso que yo debía ser el esposo, acertando sin querer. Me levanté, estiré las sábanas lo mejor que pude y me ubiqué en un silloncito que había en un rincón a esperar... Pasó un rato largo, por lo que terminé la lectura del diario, y ya estaba a punto de ir a preguntar si había alguna novedad cuando Patricia volvió a la habitación, escoltada por varios médicos, lo que en otras palabras equivale a decir que me echaron una vez más de la habitación. No pude entrar hasta pasado un buen rato, cuando se hubieron ido todos.

6. Donde nadie parece entenderme. 

Cuando entré, encontré a Patricia muy dolorida. Algo había salido mal, me explicó que lo que había comenzado como un parto normal, terminó siendo una cesárea de emergencia, sin anestesia ni nada. Estaba muy enojada conmigo, preguntándome como era posible que yo no estuviera en la salida de la sala de partos con los otros papás nerviosos que caminan en círculos frente a la puerta de la sala, preguntando a todos los que entran o salen por esas puertas qué novedades hay... Traté de explicarle que no estaba allí, porque estaba muy tranquilo, absolutamente convencido de que no había ninguna posibilidad de que hubiera ningún problema, que no era desinterés mío, solo tranquilidad... en eso cae Marcela y me parece que mi suegro también. Tomar conocimiento de lo ocurrido no ayudó a hacernos amigos... Mi cuñadita también me dijo una o dos barbaridades que no vale la pena citar aquí. Mi esposa (aunque el matrimonio estuviera momentáneamente suspendido, seguía siendo mi esposa) mi cuñada, mi suegro y hasta una enfermera me habían insultado en menos de media hora... estaba confundido. ¿Qué hice mal? Me preguntaba sin poder dejar de bostezar.

7. Donde descubro que mi hijo es el más lindo... aunque no sé cuál es

Mi amiga, la enfermera volvió a la habitación para informar que el bebé ya estaba en la nursery, y que podíamos ir a verlo. Me mira y me dice “hasta usted” con una expresión que me recordaba a la de Patricia en la mañana temprano, en casa; y no creo que la enfermera estuviera dolorida. Todos salieron corriendo a ver al recién llegado, yo alcancé a decir “Pero... ¿No lo van a traer acá para que lo amamante?” Me dijeron que sí, en un rato, tal vez una media hora, así que si quería conocerlo debía ir a la nursery. Patricia me miró con esa mirada que no admite argumentos en contra y me dijo “Andá a verlo” por lo que, logicamente, fui a conocer a mi hijo. Cuando llegué, Estaban mi suegro, mi cuñada y China, la señora de mi suegro, los tres apretujados en la puerta mirando las cunitas. “¡Qué tontos son...! Apretujados ahí, tan lejos de las cunitas, en lugar de entrar por acá...” Entusiasmado por mi superioridad intelectual, quise entrar orgullosamente a la nursery, para descubrir una pared invisible... el vidrio más limpio que vi (o mejor dicho, que no ví) en toda mi vida. Por suerte era muy grueso, así que no lo rompí, aunque me di un golpe tremendo en la cara. Encima, desperté a todos los bebés, que empezaron a llorar... Aunque no las escuché, creo que tendría que agregar a las tres enfermeras que estaban allí a la lista de las personas que me insultaron aquella mañana. Una vez superado el inconveniente, vi que mi bebé era el más lindo de todos... fuera cual fuere el mío entre los aproximadamente veinte bebés que allí se encontraban, ubicados en sus cunitas como para un desfile militar.
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Algún ser malvado de perversas entrañas le contó a Patricia lo sucedido, pero lo perdoné cuando trajeron a Jonás (aunque todavía no tenía ese nombre. Estuvo dos o tres días sin uno, estábamos convencidos de que sería una niña. Tanto, que no se nos había ocurrido pensar un nombre de varón. Pero esa es otra historia) Cuando comenzó a mamar olvidé todos los problemas que me habían parecido importantes hasta ese día y comenzó una nueva etapa en mi vida, con grandes satisfacciones y problemas nuevos, pero llena de maravillas todos los días.

8. Donde huimos del hospital

En la mañana del 2 de junio le dieron el alta a quien se llamaría Jonás (sin nombre todavía entonces) Pero a Patricia, que estaba muy lastimada, le dijeron que tendría que esperar por lo menos hasta el lunes 4. Después de la una de la tarde de ese sábado, cuando solo quedaba en el hospital solo gente de guardia, ella se vistió como pudo, yo iba delante de ella unos metros para asegurarme de que no había nadie que pudiera vernos, y nos ingeniamos para llegar hasta la calle y buscar un taxi, esta vez sin mayores dificultades para volver a nuestra casa. Yo estaba feliz por el bebé, pero en ese momento solo quería acostarme y dormir... hacía ya casi tres días que no sabía lo que era dormir realmente... lejos de imaginar que las noches de sueño tranquilo habían pasado a ser historia. Mamaderas, pañales, acunar a mi hijo y muchas otras cosas me aguardaban para que no volviera a ver una almohada de cerca por mucho tiempo.


Pero valió la pena.
31 de mayo de 2004

martes, 20 de abril de 2010

VIII - Hitos

Hay hitos en la vida de las personas. Eventos que van señalando el momento exacto en el que se abandona una etapa para ingresar en una nueva. Abandonar el biberón, dejar los pañales, comenzar a caminar, decir la primera palabra, marcan el momento en que se deja de ser un bebé para convertirse en un niño. Luego viene el comienzo de la escuela, el primer amor, el primer trabajo, el casamiento y ahí nos convertimos en adultos completos. De ahí en adelante, viene una época relativamente estable que ni siquiera la paternidad modifica. Todo debería permanecer así hasta más o menos la llegada de los nietos, no? 

Eso creía yo hasta hoy.

Salí de mi trabajo como todos los días y fui a hacer unas compras para la cena. Abordé luego el colectivo que habría de traerme de regreso a mi casa. Estaban todos los asientos ocupados. Había también algunas personas paradas. En uno de los asientos estaba esa chica… una linda muchachita de ¿cuántos? 17? 18 años? Noté inmediatamente que se había fijado en mí. Con un delicado movimiento de su cabeza y una leve sonrisa me llamó en silencio. Le devolví la sonrisa y con el pulso acelerado me acerqué lentamente... Antes de que yo pudiera decir una palabra, se paró y me dijo Por favor, señor… siéntese usted…

Todo mi mundo se cayó en pedazos. Esta niñita insolente acababa de darme mi diploma de anciano honoris causa. Consideré estrangularla inmediatamente, pero decidí rechazar amablemente su ofrecimiento “No gracias… bajo enseguida mientras rápidamente me aseguré que ningún conocido fuera testigo de mi desgracia.

Ya en casa, busqué un espejo. Me vi más o menos igual que ayer, sin embargo, mientras trataba de ahogar mis penas en mate amargo, supe con toda certeza que había alcanzado uno de esos hitos que marcan el fin de un capítulo en mi vida y que ya nunca volveré a acercarme a una linda muchachita de 17 ó 18 años que me sonría levemente.