- Qué es lo que más me gusta?
- Qué cosa es la que más odio?
- Cuál es mi sueño más íntimo?
- A qué le temo más que a nada?
- Qué cosas me importan en la vida?
- Qué cosas me parecen insignificantes?
jueves, 21 de agosto de 2014
XLVIII - Te conozco?
viernes, 21 de marzo de 2014
XLIV - Lamentaciones del último dinosaurio
domingo, 16 de septiembre de 2012
XXXIII - Mi viejo Winco
La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo. (Platón)
martes, 22 de mayo de 2012
XXXI - Perdido!
| Ajá.... Creo que es para allá... |
martes, 27 de marzo de 2012
XXX - A cuarenta años de mi retiro del fútbol
- El año: 1972
- El lugar: El predio conocido con el ingenioso nombre de “El Campito”, cerca de mi escuela primaria
- La ocasión: El gran desafío de 7º grado “A” frente al 7º grado “B” de esa misma escuela.
- El momento: El encuentro llegando a su fin. El empate en cero parecía definitivo.
sábado, 26 de noviembre de 2011
XXVI - Cuando yo tenía tu edad...
Él me esperaba cada día al regreso de mi trabajo porque cumplíamos con un pequeño rito: Jugar Mortal Kombat conmigo en la PC o tal vez Street Fighter. Yo disfrutaba dejándole ganar por escaso margen las peleas, (no siempre, no fuera a resultar que lo notara). El caso es que escuchaba lo que yo le decía y me miraba con esa mirada que decía “Me estará hablando seriamente?” A esta altura del relato, debo aclarar que yo ya jugaba con computadoras antes de que él naciera.
El caso es que lentamente fui dejando de permitirle ganar, pero cada vez perdía más fácilmente. Los años fueron pasando, fuimos incorporando más juegos y continuamos compartiendo horas juntos llenos de risas y diversión en una relación inmejorable. Llegaba de mi trabajo y ¡a jugar! A veces yo ganaba, pero siempre sospeché que se debía a que él me lo permitía de vez en cuando, no fuera a resultar que yo lo notara. A veces, trataba de distraerlo con mis relatos prehistóricos y en ocasiones hasta lo conseguía.domingo, 30 de octubre de 2011
XXV - Una vieja foto
domingo, 16 de enero de 2011
XVIII - Pescando con papá
Mamá en su sillita, esperando el pique |
Papá, junto a su nuevo Falcon |
| Papá, su mate y su sillita... |
viernes, 10 de diciembre de 2010
XVII - Algunas observaciones sobre las fiestas de navidad y fin de año
domingo, 14 de marzo de 2010
VII - El Reloj
Me enojé cuando supe que mi viejo lo había vendido. Siempre había supuesto que alguna vez lo heredaría.
A lo largo de tantos años había acumulado tantos recuerdos que no concebía la idea de que lo vendiera como si se tratara de un simple reloj. Cierto que era simplemente eso, pero con él crecí. Con él aprendí la hora, sus campanadas regían la actividad en casa… Hasta mi gato había aprendido que al sonar la campana de la una de la tarde, debía aparecer en la cocina para que mi mamá le diera de comer… Con las campanas de las siete de la mañana, él venía a despertarme para levantarme. Jamás conseguí hacerle entender que no debía hacerlo los fines de semana, pero hubiera sido demasiado pedir para un simple gato. A las ocho de la noche, nos avisaba que en menos de cinco minutos estaría mi viejo en casa llegando del trabajo… Era un buen reloj. Él nos garantizaba que todo marchaba bien en el Universo. Se lo había entregado don Díaz, el relojero que le alquilaba el local a mi papá, como parte de pago. Años después, cuando ya vivíamos en
domingo, 28 de febrero de 2010
V - En blanco y negro
Lo primero que viene a mi memoria es Rin Tin Tin, una serie que giraba en torno de un perro pastor alemán que siempre terminaba por salvar a los protagonistas. En la misma línea estaba Lassie, Creo que de aquélla época amo a los perros.
Si tenía ganas de reir, nada mejor que Mr. Ed, el caballo parlante. Creo que los creadores de Alf deben haberse inspirado en este animal, especialmente en los enredos que provocaba usando el teléfono. Los Locos Addams,
Los tres Chiflados, El Gordo y el Flaco, Abbott y Costello también formaban parte del abanico de posibilidades para reír con ganas. Había varios más, pero vayan solo estos a modo de ejemplo.
Alrededor de 1970 comencé a tomarle el gustito a la aventura. Por suerte no faltaban opciones. Meteoro y Astroboy primero y luego Viaje a las Estrellas, Los Invasores, Combate, Los Vengadores, Los Intocables. El fugitivo. El Santo, Tarzán, Daktari, El Túnel del tiempo y (cómo olvidarlo) el Cine de Súper acción los sábados por la tarde en canal once. Por supuesto, no puedo dejar de mencionar a El Zorro, El llanero Solitario (Dicho sea de paso... siempre me incomodó el título... Como podía ser "Solitario" si siempre estaba acompañado
por su fiel amigo Toro?) También estaban los western y afines: Bonanza, El Gran Chaparral, El Hombre del Rifle, Bat Masterson, La Ley del Revólver... Mi menú de opciones era realmente extenso. La lista es mucho más larga, pero no es intención de esta crónica hacer un catálogo de programas de televisión de los años 60. Apenas es una mirada nostálgica. Mucho ha evolucionado la televisión en los años que siguieron, pero cómo extraño esas pobres imágenes en blanco y negro!
sábado, 20 de febrero de 2010
III - El Desdémona
Muchos años le dediqué a navegarlo. Muchos barcos me contaron entre su tripulación. Barcos grandes, chicos, viejos, nuevos... Más de cien puertos visité en decenas de países... Esto me dejó mil recuerdos, malos algunos, buenos la mayoría.














