miércoles, 16 de julio de 2014

XLVII - Se acabó el Mundial. Y ahora, qué hacemos?

Se apagaron las últimas luces del estadio Maracaná. La gente ya regresó a sus casas. Los televisores están apagados. Ya tenemos un campeón, se acabó la ansiedad, el suspenso. Guardamos los gorritos, las camisetas y  las banderas en espera de una próxima ocasión. Se acabaron las reuniones frente al televisor. Con algo de tristeza, retiramos la hoja que estaba pegada a la puerta de la heladera donde se anotaban los resultados. Está completa y ahora ya está guardada en un cajón…

Todavía se hacen comentarios, pero lentamente  irán desapareciendo también. Queda cierta sensación de vacío que tratamos de dejar atrás preguntando cuándo es el próximo mundial de rugby o básquet o de cualquier cosa…

Volvimos a la realidad, a la misma rutina de siempre. Todo terminó. Llegó la nostalgia. Tendrán que pasar cuatro largos años para poder volver a vivir la máxima fiesta  del fútbol: La Copa del Mundo de Rusia 2018

lunes, 12 de mayo de 2014

XLVI - Un buen libro

Anoche vi "En Busca de la felicidad" con Will Smith. Después me asaltó la duda... Qué es realmente la felicidad? Lo estuve meditando un buen rato, pero no conseguía llegar a una conclusión definitiva. Le daba vueltas al asunto, pero mis cavilaciones no llegaban a ninguna parte.


Recordé entonces que en la biblioteca tengo un libro... Uno que casi todos tenemos en casa y que rara vez abrimos, a pesar de que sabemos que en él no hay concepto que no esté considerado. Un buen libro al que, aunque difícilmente lo reconozca en público, hasta el más sabio de los hombres o el mejor científico acude a él en busca de respuestas. Un buen libro escrito por muchas personas para despejar todas nuestras dudas. Un buen libro en el que a pesar de tener más de 1000 páginas, uno siempre encontrará lo que necesita... 


Después de tomarlo de mi biblioteca y de sacudirle un poco el polvo acumulado luego de tanto tiempo olvidado, Busqué qué decía acerca de la felicidad. Esto fue lo que me enseñó:


FELICIDAD: del latín felicĭtas, -ātis. Cuyo significado puede traducirse como que da fruto, fecundo, fértil, buena suerte, ventura, prosperidad. Estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. Satisfacción, gusto, contento. Las felicidades del mundo. Suerte feliz. Viajar con felicidad.

martes, 29 de abril de 2014

XLV - Debo preocuparme?

Ha sucedido algo horrible. María José, la novia de mi hijo, ha sido convertida. No sé qué clase de gente le ha metido en la cabecita estas ideas extrañas, pero eso no es importante. De todas maneras, cada uno tiene derecho a pensar cómo quiera. Algunos amigos me han dicho que no debo preocuparme, que seguramente sea solo una moda, algo pasajero; pero tal vez solo ocultan su espanto y me lo dicen para tranquilizarme. Tal vez mis temores son infundados, producto de mi desconocimiento, ya que jamás conocí a alguien así.


A pesar de todo, me preocupa la clase de vida que puede esperarle a mi hijo junto a alguien así. En fin… él sabrá lo que hace… Tal vez con el tiempo yo aprenda a convivir con la idea de que ella sea… hasta me cuesta escribir esa palabra… ¡VEGETARIANA!


Ahora, hablando en serio... respeto mucho su postura y me encantaría acompañarla, aunque sé que no conseguiría cambiar mis hábitos. Al menos, ahora siento culpa cada vez que como una hamburguesa.

viernes, 21 de marzo de 2014

XLIV - Lamentaciones del último dinosaurio

Alguien conoció alguna vez a un deshollinador? No, verdad?  Las escasas imágenes de los trabajadores de esa profesión apenas nos ha llegado a través de algún relato o de alguna película… Como creen que se sintió el último de ellos? Bueno… yo sí lo sé. Yo también soy obsoleto. Alguna vez fui radiotelegrafista naval, antes de nuestra extinción masiva. Corrimos la misma suerte que los dinosaurios, solo que el evento catastrófico que nos hizo desparecer no fue un asteroide estrellándose contra la tierra. No… fue el avance imparable de la tecnología.  Las comunicaciones satelitales nos han desplazado. Quién necesita un radiotelegrafista a bordo o quién va a querer hacer una llamada telefónica por radio, cuando con un teléfono satelital se puede hacer todo lo que hacíamos y mucho más? Quién va a querer enviar un telegrama pudiendo enviar un e-mail? Quién va a necesitarnos para estar conectados al mundo cuando a través de internet  está todo al alcance de un click?



Triste destino el nuestro… ser testigos de nuestra desaparición, ser atropellados por el tren del progreso que no se detuvo para esperarnos……

miércoles, 1 de enero de 2014

XLIII - A la luz de las velas

El imparable progreso de la tecnología nos ha ido privando, poco a poco, de los simples placeres que disfrutaron nuestras generaciones pasadas. Ya nadie emplea la reunión familiar durante la cena para ejercitar el arte de la conversación, dominada la mesa por el omnipresente televisor. Cosas sencillas como echarse sobre el césped en una cálida noche de verano para ver las estrellas han quedado en el olvido, ahora la tecnología nos reclama a través de la PC o la Play… de todas maneras las luces de la ciudad hacen prácticamente imposible ver las estrellas, y además, a quién le interesa ver unos puntitos brillantes que no hacen nada más que estar allí? Ya nadie escribe una carta de amor, para qué hacerlo? Ahora basta con un mensaje de texto, o un e-mail en el mejor de los casos. La lectura de "Moby Dick" sentado en el mejor sillón de la casa también es cosa del pasado… son costosos y ocupan mucho lugar. Nada mejor que una tablet o una netbook para explorar el antiguo deleite de la lectura.

Por suerte, la horrible ola de calor que estamos padeciendo que ha hecho que toda la tecnología que tenemos en casa sea inútil, nos ha devuelto a un estilo de vida decimonónico. Cenamos y charlamos a la luz de las velas. En una batalla perdida de antemano, combatimos el calor con un viejo abanico que vaya uno a saber de dónde salió. Imploramos a los cielos para que nos envíe algo de lluvia que alivie el bochorno que este verano bestial nos trajo y que nos permita juntar algo de agua para usos diversos. Las estrellas brillan en todo su esplendor como antaño. Dedicamos nuestro tiempo libre a actividades que de otra manera no realizaríamos jamás, como ver viejas fotos o jugar con nuestros perros…

Por todo esto, Gracias, compañías distribuidoras de electricidad!! Gracias Edesur, Edenor y demás empresas del rubro! Cómo agradecerles que nos permitan vivir como los abuelos de nuestros abuelos? Eventualmente todo volverá a la normalidad y entonces apreciaremos como maravillosos tesoros algunas cosas que dábamos por sentadas. Francamente, no encuentro nada románticas las cenas a la luz de las velas. Quiero un vaso de agua fría con hielo, ducharme, poder dormir de noche con el arrullo del acondicionador de aire, abrir la heladera (o refrigerador como la llaman en casi todas partes) y encontrar comida que podamos comer sin temor a morir envenenados inmediatamente! Quiero revisar mi cuenta de Facebook, enviar algunos e-mails y jugar mis videojuegos favoritos!


Gracias otra vez, pero dos semanas de esta situación hacen que crea que ya es suficiente. Nada me gustaría más que ver alguna película en mi televisor de alta definición mientras bebo una cerveza helada en lugar de ser salvajemente atacado por cientos de mosquitos mientras miro el cielo buscando una respuesta… 

lunes, 2 de diciembre de 2013

XLII - Palabras más, palabras menos

Le diste de comer al gato?

Esta simple y precisa cuestión puede ser respondida de dos maneras diferentes. Si he de responderla yo contestaré "" o "no" según corresponda y, si es posible, me ahorraré el esfuerzo asintiendo o negando con un movimiento de cabeza. Listo. Terminada la cuestión. Si la misma pregunta ha de ser contestada por mi señora, comenzará por hablar de que el animalito está excedido de peso, dará una pequeña conferencia sobre sus necesidades alimentarias y del costo de mantener al inocente felino, y ya que estamos hablando de costos, seguirá un discurso muy apropiado sobre la situación económica, lo que desembocará en la situación política actual, que -por supuesto- incluirá un extenso análisis sobre las últimas elecciones, la situación internacional y, obviamente, deberá detenerse un buen rato en la actividad parlamentaria. Al fin de cuentas, por culpa de esta gente estamos como estamos, trabajando como esclavos para poder llegar apenas a sobrevivir... solo falta que nos manden a construir pirámides como en el antiguo Egipto donde adoraban a los gatos...

En este punto es donde el minino me señala la despensa y junta sus patitas delanteras en señal de súplica y yo le preparo algo de comer mientras escucho un murmullo de fondo que me parece que tiene algo que ver con el papa...

Ramsés

Esto es solo un ejemplo. Me puse a investigar un poco y resulta que todos dicen que las mujeres hablan -en promedio- unas tres veces más que los hombres. En las estimaciones más conservadores hablan de unas 5000 palabras diarias de las mujeres contra unas 1500 de los hombres. Sin embargo, yo creo que no es que los hombres hablemos menos, sino que las mujeres no nos dejan hablar, ya que por simple delicadeza, esperamos que ellas hagan silencio para poder decir algo. No intentemos analizar lo que son dos mujeres hablando entre ellas! No puedo dejar de mencionar cuántas veces ha proferido toda clase de insultos hacia el pobre teléfono inalámbrico que siempre se queda sin baterías cuando ella quiere hablar... Uno trata de consolarla (mala idea) diciéndole "es que la batería tiene una duración limitada..." En fin... trescientas setenta y una palabras... creo que ya hablé demasiado...

sábado, 5 de octubre de 2013

XLI - Dasha: Azote de la Naturaleza

Desde el comienzo, nuestro planeta ha conocido toda clase de calamidades naturales. Volcanes, inundaciones, terremotos, tsunamis, tornados, huracanes, tifones, caída de meteoritos de todos los tamaños, incendios forestales, sequías, etcétera.

El mundo fue testigo el pasado 30 de marzo de un nuevo cataclismo. Recibió el nombre "Dasha" y ha dejado una estela de destrucción a su paso. A fines de mayo llegó al área donde se encuentra mi casa y ha sido declarada zona de desastre. Actualmente seguimos soportando sus efectos. Se presentó en la forma de una deliciosa cachorra mestiza y nada hacía suponer lo que vendría luego.

Dos billeteras destruidas y una tercera dañada con sus respectivos contenidos de documentos, tarjetas de crédito y dinero en efectivo; un par de auriculares, un libro y varias revistas reducidos a papel picado, varios paquetes de cigarrillos, un par de lentes de mi señora, dos o tres cajas de medicamentos, algunos DVD's, mis tres arbolitos bonsai favoritos, algunos adornos de la casa, un teléfono celular, calzados y ropas varias y alguna otra cosa que en este momento escapa a mi memoria, son parte de la lista de daños irreversibles provocados por este desastre natural viviente; sin mencionar los padecimientos sufridos por el pobre Ramsés, el gato de la casa (aunque, en honor a la verdad, debo reconocer que él muchas veces la provoca), ni el esfuerzo titánico que debe realizar Lucrecia, mi otra perra, para mantener su famosa calma...  

Dicho esto, debo reconocer que es toda dulzura. Cariñosa al extremo, la mejor compañía que alguien pudiera desear. En un momento en que hace tanta falta, llena la casa de alegría y risas con sus locuras y por ello todos le estamos agradecidos.

El gobierno local (es decir: mi señora) afirma que, con el correr del tiempo, este huracán de cuatro patas irá convirtiéndose en una suave brisa... ojala tenga razón... 

Dasha: "Yo no fui!"
Dasha y Lucrecia, en un raro momento de paz
Dasha y Ramsés resolviendo conflictos pendientes


sábado, 21 de septiembre de 2013

XL - Alma de artista

¿Vieron la película "Amadeus"?

En ella, el pobre Antonio Salieri, interpretado en forma absolutamente magistral por F. Murray Abraham, en una escena se lamenta amargamente ante Dios por su falta de talento. No recuerdo exactamente las palabras que utiliza, pero básicamente le cuestiona que haya puesto en él el deseo pero negándole la genialidad con la que tocó a Mozart... No era de extrañar que la locura lo venciera.


Desde que vi la película, me sentí identificado con Salieri. No es que yo pretenda la genialidad de un Mozart, un Van Gogh, un Borges... no... pero hubiera agradecido sinceramente un poco de talento artístico. Ni siquiera prefiero algún arte específico. Cierto es que estudié piano durante algunos años, pero no me costó reconocer que no era para mí. Si tan solo hubiera alcanzado cierta habilidad en cualquier otra forma de arte... Si fuera capaz de escribir, de pintar, de cantar, de esculpir... tantas formas de arte existen y todas me son  inasibles! Tantas emociones atrapadas en mí, tanta necesidad de expresarlas y no poder hacerlo... 

No se confundan, no sueño con el éxito, la fama, la fortuna, la inmortalidad ni con nada parecido. Sería inmensamente feliz de poder pintar un cuadro que expresara mis temores cabalmente aunque nadie lo viera, o poder componer una melodía que fuera capaz de contener mi amor aunque nadie la escuchara jamás, o escribir un humilde cuento que hablara de mis sueños aunque nadie jamás llegara a conocerlo. 

No es justo... Poner en el alma de uno toda la pasión del artista y privarlo de un mínimo de talento...

miércoles, 3 de julio de 2013

XXXIX - Sensaciones

Sorpresa. 

Si tuviera que definir en una sola palabra mi sensación inicial, es esa. Cómo pudo pasar? Cómo es posible que luego de tantos años de cumplir con mi mejor capacidad se me pague así?

Si pudiera utilizar más palabras, agregaría decepción, por haber sido defraudado en mi confianza en personas que supuse que me apoyarían ante una situación semejante. Me siento traicionado, por la promesa rota y como nunca, un sentimiento de ira me domina. 

Sin embargo, todavía necesito más palabras para describir las sensaciones que me invadieron, todas juntas. Miedo. Qué me espera en el futuro?  Impotencia. No sé qué hacer ahora. Cansancio. Siento que mis fuerzas me abandonan, me he esforzado tanto… Vergüenza. Me cuesta mirar a los ojos a mi familia, ahora que no puedo ofrecerles todo aquello que es mi obligación?

Cincuenta y tres años, DESEMPLEADO… Parece mentira… Todavía me queda una palabra más para describir la última sensación que estoy experimentando. Más allá de la sorpresa, decepción, ira, el  miedo, la impotencia, el cansancio y de la vergüenza, aún tengo esperanza. No me quedaré a llorar en un rincón… mañana el sol saldrá otra vez y yo con él, a enfrentar lo que venga de la mejor manera posible.

miércoles, 19 de junio de 2013

XXXVIII - Soy argentino, señora!

Anoche, luego de salir de mi trabajo, fui con mi esposa Patricia al mercadito “Pekin” (nombre original, no?) de los chinos que está a pocos metros de mi oficina. Luego de haber comprado lo necesario salimos de allí. Justo en el momento en que pongo un pie afuera, una motocicleta que venía circulando por la acera no me atropelló gracias a unos reflejos raros en una persona de mi edad, en mi lamentable condición física y cargando varias bolsas con las compras.  Patricia le dedicó un insulto impropio en una señora educada, a lo que nuestro amigo motorizado respondió “Es que soy argentino, señora…

Es que el hecho de haber nacido en estas pampas habilita al caballero a circular con su moto (que era bastante grande, dicho sea de paso) por la acera? Es una explicación razonable para su conducta? Yo también soy argentino… Será entonces que estoy habilitado para despreciar las normas más elementales de tránsito? Será que puedo además ignorar todas las normas de convivencia? Será que las reglas están únicamente para que nosotros –los argentinos– podamos romperlas inpunemente? Sí... ya sé que está mal escrita la palabra, no es un error; quise romper alguna regla, violar alguna norma… Por qué he de someterme a la estúpida regla de poner siempre la “M” antes de una “P”? al fin de cuentas… ¡SOY ARGENTINO!

martes, 21 de mayo de 2013

XXXVII - Googleando


Una búsqueda en Google ingresando su nombre me informó que había cerca de 48.700.000 resultados, hallados en 28 segundos.  Como tal número era inmanejable, agregué a continuación la palabra “maestro”. Eso redujo mucho la cantidad, pero la cantidad de 1.200.000 resultados seguía siendo abrumadora.  Agregué entonces la palabra “Coronado”, tratando de que esto limitara la búsqueda a la localidad de Martín Coronado donde cursé mis estudios primarios, pero 791.000 resultados siguen siendo muchos. Modifiqué entonces “Coronado” para convertirlo en “Martín Coronado” y ahí sí… “Eduardo  Heiss”+ maestro + “Martin Coronado” me devolvió un número perfectamente manejable de resultados: CERO.

Fue mi maestro de séptimo grado en la Escuela Nº21 "Ejército de los Andes" de Martín Coronado en 1972. Ojala todos los maestros de la escuela primaria se parecieran un poco a él. Un poco maestro, un poco papá, un poco consejero sentimental, orientador vocacional, árbitro de futbol, juez en cada disputa de cada uno de nosotros. Recuerdo que al terminar el año, al acabar las clases con él, a todos nos invadió una desazón muy grande… ¿Qué haríamos con nuestras vidas sin su guía? Muchos de nosotros continuamos visitándolo en su casa hasta mucho tiempo después, pero con el tiempo los caminos fueron alejándose hacia distintos horizontes.

Cómo es posible que su búsqueda en Google no arrojara ningún resultado positivo? Más de 48 millones de “Eduardo Heiss” y ni una sola palabra acerca del mejor maestro que un niño pudiera tener?  Quiero remediar esto.  Al menos, la próxima persona que busque su nombre encontrará estas palabras de cariño y agradecimiento.

lunes, 29 de abril de 2013

XXXVI - Feliz día!


Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales. 
(Mahatma Gandhi) 

Feliz día, animales de Argentina y el mundo! 



En este día todos recuerdan a sus mascotas y les hacen regalos. Perros y gatos especialmente, pero yo quiero dedicarle mi saludo a todos los animales, incluso a aquellos que habitualmente despreciamos o tememos.  Quiero aprovechar la ocasión para pedirles disculpas por la forma en que los tratamos. Que seamos buenos amos y cariñosos con nuestro perro no nos exime de nuestra responsabilidad en el maltrato generalizado con los demás animales.  Ninguno de ellos conoce la crueldad hasta que se topan con nosotros… 

miércoles, 20 de marzo de 2013

XXXV - Eventos triviales


Hace unos pocos días, en el noticiero de la televisión presentaron una noticia que me impresionó mucho porque resultó en el desenlace trágico de una serie de eventos absolutamente triviales.  Dejando de lado que este fue un caso lamentable, me hizo pensar en cómo hechos absolutamente menores, insignificantes y aparentemente sin ninguna relevancia van dándole forma a nuestro mundo. No puedo quitar esta idea de mi cabeza.

En ese sentido, me detuve a pensar en una vieja historia que, según me la han contado, es la siguiente:

Los Chifflet, por lo menos hasta mi abuelo según sé, hemos sido amantes del ajedrez. Mi papá no fue la excepción.  Allá por el año mil novecientos cuarenta y algo, mi viejo solía ir a los “36 Billares” Allí se encontraba regularmente con un amigo para jugar el juego favorito de ambos. Cierta tarde se encontraron que habían aumentado los precios, lo que provocó en ellos cierto enojo y no se quedaron allí pero no estaban dispuestos a renunciar a sus famosas partidas de ajedrez, por lo que aquél amigo invitó a mi papá a su casa. Podrían allí jugar tantas partidas de ajedrez como quisieran sin tener que pagar ni un centavo a nadie.

Fue allí que mi papá conoció a la hermana de su amigo... Según me contaron, el tío Rafael se molestó bastante con mi papá porque su mal amigo desplazó su atención a quien sería luego mi mamá, dejando el noble juego de lado…

Se dan cuenta de lo que trato de decir? Si a mi papá no le hubiera gustado el ajedrez, o si los 36 Billares no hubieran aumentado sus precios una tarde hace unos setenta años, mis viejos no se habrían conocido jamás, yo no habría existido nunca ni usted estaría leyendo esto ahora. Puedo pensar en un montón de factores que podría agregar a esta secuencia de eventos, por ejemplo, habría sido amante del ajedrez mi papá si no lo hubiera sido mi abuelo? Y a él, quien le enseñó a jugar? Cualquier eslabón que retire de la cadena desemboca irremediablemente en mi no-existencia y en la no-ocurrencia de cada uno de mis actos que han influido de una manera u otra en las demás personas, como en el caso de mi hijo, ya que él tampoco hubiera existido. De la misma manera este camino continuará con los hijos de mi hijo y así hasta el fin de los tiempos. Tal vez, en un futuro lejano, uno de mis descendientes encontrará la cura del cáncer o algo por el estilo. Nadie sabrá entonces que la cura del cáncer se originó en la afición por el ajedrez de mi papá y en un repentino aumento en los precios del café en los 36 Billares mientras la Segunda Guerra Mundial estaba en su apogeo.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

XXXIV - No quiero llegar a viejo

Una de las frases que más recuerdo de mi papá la pronunció con 81 años de edad. Dijo medio en broma, medio en serio "Yo no quiero llegar a viejo" Con el paso de los años cada vez creo entender mejor lo que quiso decir. Siempre dispuesto a aprender algo nuevo, jamás le faltó algún proyecto loco en mente, casi nunca pasaban de ser eso, pero ese era su sello personal.
 
Aunque haya comenzado a visitar más a mis médicos que a mis amigos, o critique en mi hijo las mismas cosas que yo hacía, o esté casi ciego sin sus anteojos cuando de joven tenía una vista perfecta, aunque los muchachos de hoy me miren espantados sin saber de qué hablo cuando menciono aquellos grupos de rock del siglo pasado... No importa que cada vez más seguido me ofrezcan el asiento en el tranporte público, que mi memoria a corto plazo falle cada vez más frecuentemente, que necesite una dentadura nueva o que la mayoría de mis fotografías de aquellos años sean en blanco y negro y de mil cosas más que me indiquen que estoy volviendo de mi viaje, tomaré prestada la frase de mi papá y haré lo posible por no llegar nunca a viejo. Afortunadamente, me sobran sueños. Felizmente, el 2012 está terminando sin que el fin del mundo dificultara excesivamente mis proyectos ni echara por tierra mis ilusiones. Ahora, ante la llegada del nuevo año puedo renovarlos confiadamente para los próximos cincuenta años, garantizando de esta manera una prolongada juventud.

 
 

domingo, 16 de septiembre de 2012

XXXIII - Mi viejo Winco


La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo. (Platón) 

Mi primer y definitivo contacto con la música lo tuve a través de mi viejo tocadiscos Winco allá en mi infancia en los años ’60. Creo que todavía no aprendía a leer, pero reconocía los discos ya sea por las tapas o el color de sus etiquetas. Era un enorme y pesadísimo aparato, aunque se suponía que fuera portátil.

Era una colección realmente muy variada. Creo que la mayoría eran anteriores a mi nacimiento. No sé cuál era el origen de los discos. No imagino a mi papá comparándolos, no era especialmente amante de la música y mi mamá no habría comprado una selección tan variada. Recuerdo especialmente una colección de discos de música clásica, “Gran Festival Ligero de los Clásicos”. Allí conocí a Beethoven, Tchaikovsky, Chopin bach, Verdi y tantos otros; pero esto no era todo. No faltaba el tango, el folklore, boleros, brasileña, rock, jazz (en discos de pasta de 78 RPM extremadamente delicados) y la música más popular de la época, especialmente en discos simples de 45 RPM, generalmente con cuatro temas como máximo. Pasaba muchas más horas con la música que con la televisión, cosa que no era habitual en chicos de mi edad.


Unos años después traté de estudiar piano, pero no tenía mucho talento, la verdad sea dicha. De todas formas, es de aquella época que proviene mi amor por la buena música. La disfruto hoy con el mismo placer que entonces. No importa de qué género se trate. Puede ser Carlitos Gardel, Astor Piazzolla, Los Beatles, Luciano Pavarotti, Louis Armstrong, J. M. Serrat, Pink Floyd, Leon Gieco, Frank Sinatra, Paco de Lucia, Kiss, Santana, Edith Piaf, Andrea Bocelli, Arthur Rubinstein o cualquier otro…

Todo gracias a mi viejo Winco “portátil”.  Después vendrían los grabadores con cinta abierta, los magazines, los cassettes, los CD's, los mp3 y la lista sigue, pero eso es otra historia.


viernes, 20 de julio de 2012

XXXII - Amistad


Amistad: 
del latín amicĭtas, por amicitĭa, de amicus, amigo, que deriva de amare, amar

Mucho se ha dicho sobre la amistad. Toneladas de papel y mares de tinta se han utilizado para reflexionar sobre este sentimiento. Qué podría agregar yo? No es mi intención descubrir nada en este aspecto.  Sólo quería contarles acerca de un par de amigos que he conocido. Merlín, un enorme y peludo viejo pastor inglés: El perro más fiel que uno pueda desear. Casi 45 kilos de puro amor. Tuve muchos antes que él y muchos después. Pero era único. Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre. Todavía lo recuerdo recibiéndome a mi regreso del trabajo trayéndome mis pantuflas y tratando de colocarlas en mis pies sin antes quitarme los zapatos... pero tampoco es de eso de lo que quiero hablar…


Merlin y mi hijo Jonás - 1999

Milky era un gran gato gris. Algo excedido de peso y muy matón. No se asustaba con los perros. De hecho, los enfrentaba de igual a igual. Los perros callejeros del barrio, quienes evidentemente lo conocían bien, se apartaban de su paso respetuosamente cuando lo veían venir. Al enorme ovejero alemán de mi cuñado lo mandó al hospital, luego de darle una paliza fenomenal... Era un gatito mimoso en casa.  Nos demostraba su afecto acicalándonos el pelo. Nos dejaba la cabeza hecha un desastre, pero lo hacía con su mejor intención. Nos hacía compañía por las noches mirando la tele con nosotros, excepto durante esos dos o tres días en los que desaparecía para luego volver a casa en un estado lamentable producto de su vida social.  Era un buen amigo, pero no es de esa amistad de la que quiero contarles.

Milky - 1999

Milky y Merlín se conocieron cuando el cachorro llegó a casa. Por entonces, el gato era bastante más grande que él. El pobre minino soportó estoicamente que esa cosa peluda lo utilizara como juguete. Le encantaba morderle la cola y arrastrarlo y cosas así, lo que provocaba que maullara pidiendo nuestro auxilio, pero –tal vez por reconocerlo casi como a un bebé– jamás sacó sus uñas

Durante toda su etapa de cachorro Merlín tuvo a Milky como compañero de juegos. Era normal verlos corriéndose el uno al otro. Era especialmente gracioso ver a Merlín, ya con un tamaño importante, correr perseguido por un gato. Cuando este lo alcanzaba, se invertía la situación y perseguido se convertía en perseguidor. Para mi asombro, Llegué a la conclusión de que tenían noción del sentido del humor, ya que solían hacerse bromas el uno al otro. Uno de los chistes favoritos de Milky, era hacerse el dormido junto al perro cuando este dormía alguna siesta. Cuando estaba seguro de que estaba profundamente dormido y con una velocidad asombrosa, le daba una serie de varios golpecitos en la cabeza para inmediatamente volver a la misma posición en la que estaba. El perro se despertaba, veía al gato “dormido” y quedaba completamente desconcertado. Una vez incluso, llegó a la conclusión de que era yo el autor de la broma pesada y hasta me dedicó un gruñido algo malhumorado. Cuando comprendía quien era el verdadero responsable, metía la cabeza del gato dentro de su enorme boca un rato, sin morderlo, pero dejando claramente expresada su opinión sobre el asunto. Por otro lado, Merlín solía sentarse sobre el pobre felino únicamente para fastidiarlo. Simulaba no haberlo visto y no se daba por enterado de que estaba aplastando al gato. Comían juntos del mismo plato y cada noche dormían abrazados o directamente uno encima del otro (por suerte para el gato, a él le tocaba arriba)

Con los años, mi viejo gato, arruinado por la edad y por la vida licenciosa que llevó, que hizo que tuviera más cicatrices de las que podíamos contar, enfermó. Preparamos una camita para él tratando de que pasara sus últimas horas lo más confortablemente posible. El amable gigante peludo no se apartó de su lado hasta que murió. No sé si me creerán, pero les juro que lloró desconsoladamente cuando falleció. Durante días recorrió la casa llamándolo y llorando. Nos hizo llorar a todos…

Hoy, en el Día del Amigo quise recordarlos porque tenían perfecta noción del concepto de Amistad. Quiero también utilizar esta humilde historia como excusa para enviarle un gran abrazo a todos aquéllos a los que considero mis amigos y decirles que los quiero aunque no siempre se los diga…

martes, 22 de mayo de 2012

XXXI - Perdido!

No sé cuántas personas pueden presumir de haberse perdido en tantos lugares como yo lo hice. No hablo de extraviarme en un sentido accidental, algo que carece por completo de encanto y elegancia, sino hacerlo casi deliberadamente, de una manera calculada y sistemática.

Tantos años en la marina mercante me llevó a mil lugares alrededor del mundo, muchos de ellos increíbles, a los que recorrí visitando los sitios de interés más obvio –por ejemplo, uno no va a París y se vuelve sin haber visto la torre Eiffel– pero también, siempre que el tiempo me lo permitiera, recorrí los lugares completamente al azar, lo que hizo que más de una vez terminara perdido a pesar del mapa de la ciudad que siempre llevaba conmigo..

Eso casi nunca fue problema, estaba dentro de los cálculos. Después de todo, todo lo que necesitaba era llevar anotado en un papelito el lugar en el que estaba mi barco para eventualmente mostrárselo a un conductor de taxi.

A pesar de lo antedicho, hubo ciertas ocasiones en que la aventura se complicó un poco, como aquella vez que por seguirle el juego a mi compañero que quería ir a nosedónde para visitar una planta de Sony, abordamos un tren equivocado en Osaka (Japón) para acabar perdidos en otra ciudad. Cuando, con algo de espanto, comprendimos la situación, tratamos de obtener ayuda de los nativos. Ninguno parecía entender nada de lo que decíamos en nuestro espantoso inglés. Uno de ellos alcanzó a comprender que veníamos de Argentina y empezó a decir “Maradona, Maradona” lo que no resultó de gran ayuda. De alguna manera encontramos luego de algunas horas la estación de ferrocarril y nos subimos al primer tren que iba en dirección contraria. Conseguimos volver a Osaka, el resto fue más o menos fácil. Nunca llegamos a saber siquiera en cuál ciudad habíamos estado extraviados. En otras ocasiones, al menos podía leer los nombres de las calles y cosas así, pero en los países donde no se utiliza el alfabeto latino, era todo un problema. Como en Japón, otros lugares con inconvenientes similares fueron China, Korea y Rusia por ejemplo.

Ajá.... Creo que es para allá...
Una noche, tarde, comprendí que mi sentido de la orientación me había abandonado en Miami. Preocupado por mi seguridad en unas calles insólitamente desiertas, donde los taxis parecían no existir, encontré un auto de la policía estacionado. Me acerqué a él y traté de explicarle a uno de los policías mi problema. Estuve un largo rato revolcándome en mi espantoso inglés mientras me miraban en silencio. Luego de varios minutos, cuando ya estaba completamente resignado a continuar vagando esperando encontrar un taxi, dejé de hablar y algo en mi mirada provocó un brote de piedad en uno de los hombres de azul, porque comenzó a hablar en un perfecto español dándome todas las indicaciones que yo necesitaba. Quería matarlo…

La ocasión que más recuerdo la viví en Amberes, Bélgica. Allí me perdí completamente, incluso había extraviado el dinero que llevaba y el famoso papelito con las anotaciones del lugar donde estaba el barco para poder regresar. Parece que nadie habla inglés en ese bendito país, o tal vez era yo el que no lo hablaba… no sé… Luego de caminar en soledad durante horas, cuando ya la noche me caía encima junto con la lluvia y un frío increíble, cuando mi cansancio era absoluto, pasé por el frente de un café de cuarta categoría… miré hacia adentro y vi a unos hombres sentados alrededor de una pequeña mesa. Uno de ellos, el que estaba de espaldas hacia mí, levantó con aire triunfal un tres de espadas y lo puso sobre la mesa provocando cierta expresión de horror en sus contrincantes. La vista de ese naipe fue la visión más gloriosa que pudiera haber deseado. Entré al café y me dirigí a la mesa hablando español. En ella, dos españoles, un uruguayo y un argentino residentes allí fueron mi salvación.


Por supuesto, que seguí perdiéndome en cada puerto durante todos los años que estuve en los barcos. Conocí lugares que de otra forma jamás habría visitado. Si volviera a viajar, con toda seguridad que saldría con un papelito en el bolsillo de mi camisa para mostrárselo a algún conductor de taxi y saldría a vagar al azar, decidido a perderme, como antes…

martes, 27 de marzo de 2012

XXX - A cuarenta años de mi retiro del fútbol

  • El año: 1972 
  • El lugar: El predio conocido con el ingenioso nombre de “El Campito”, cerca de mi escuela primaria 
  • La ocasión: El gran desafío de 7º grado “A” frente al 7º grado “B” de esa misma escuela. 
  • El momento: El encuentro llegando a su fin. El empate en cero parecía definitivo.

En ningún momento ninguno de los equipos había prevalecido sobre el otro. Ambas defensas habían sido muy cerradas. Fue entonces que aquel chico que corría como una liebre pegado al costado llevaba la pelota. Adiviné su intención de patear al área, así que una fracción de segundo antes de que hiciera su disparo, yo salté en el salto más espectacular que haya hecho en mi vida. Eso me permitió darle un soberbio cabezazo a la pelota… Fue así que cambió su dirección, tomando un efecto bastante extraño, para acabar clavándose en el ángulo ubicado más lejos de nuestro arco, haciendo inútil el esfuerzo de nuestro arquero. Fue lo que se dice “un verdadero golazo” desde más de 15 metros de distancia.

El 1 a 0 fue definitivo. ELLOS ganaron por MI gol. De todas maneras, no era necesario que lo reconocieran tan explícitamente. Todos me felicitaron, me aplaudieron y me sacaron en andas de la cancha, ante las miradas cargadas de odio de mis compañeros. Nunca sentí como ese día el deseo de que la tierra me tragara…

Nunca, después de esa fatídica tarde, volví a jugar. Ese día decidí mi retiro definitivo de los estadios. Estaba absolutamente decidido, sin importar lo que pudieran decirme, nadie podría convencerme de lo contrario. Curiosamente, nadie trató de hacerlo... Me fui en silencio. Ni siquiera un partido homenaje me hicieron... Por otra parte, las glorias de Pelé, Maradona, Messi y otros grandes nunca estuvieron realmente en peligro.  Objetivamente hablando, yo estaba muy lejos de ser lo que llamaríamos un jugador habilidoso, así que el mundo no se perdió nada.


sábado, 10 de marzo de 2012

XXIX - Decisión impostergable

Yo siempre supe que esto iba a terminar así. Parece mentira, no? Tantos años… Todo empezó el sábado pasado cuando quise que me lavara algo de ropa y no hubo manera de conseguir que lo hiciera.

Las cosas que le dije!! Tal vez no se las mereciera, no tuve en el momento en cuenta todo lo que me brindó a través de los años, pero su absoluto silencio solo consiguió enfurecerme más.

No vayan a pensar que fue algo del momento, circunstancial… no… Fue un largo proceso. Los problemas empezaron hace mucho, pero yo siempre conseguía arreglar la cosa… pero al poco tiempo reaparecían.

Nadie sospechaba nada. Todos creían que era una verdadera maravilla, el alma de la casa… Pensar que mi suegra me hablaba maravillas de sus cualidades! Tal vez así haya sido hace muchos años, pero el desgaste del tiempo todo corroe. Sin embargo, nunca comenté con nadie mis dudas. Creo que es por eso es que ha sido toda una sorpresa para nuestro pequeño círculo de amigos y de familia.

No fue sólo porque haya que tenido que lavar mis camisas yo mismo. Era evidente que se había roto algo que no tenía arreglo. Esta vez no hubo forma de encontrar una solución, pero tomé una determinación definitiva y la he llevado hasta sus últimas consecuencias. No fue fácil decidirme, pero tengo claro que más temprano que tarde sería imposible cualquier otro curso de acción.

Esta es la historia de como resolví deshacerme de ese lavarropas de porquería y de como decidí comprar uno nuevo… ¡qué joder!


viernes, 27 de enero de 2012

XXVIII - Bajo el signo de Acuario


Cómo puede la ascendencia de Marte en el momento de mi nacimiento influir sobre mí, ni entonces ni ahora? Yo nací en una habitación cerrada, la luz de Marte no podía entrar. La única influencia de Marte que podía afectarme era su gravitación, sin embargo la influencia gravitatoria del tocólogo era mucho mayor que la influencia gravitatoria de Marte. Marte tiene mayor masa, pero el tocólogo estaba mucho más cerca.
Carl Sagan

Para los quienes lo ignoran, el 4 de febrero es mi 52º cumpleaños. Eso quiere decir que he nacido bajo el signo de acuario. Veamos qué me anuncia el horóscopo para hoy. Revisaremos algunos sitios en Internet, consultaremos algunas revistas especializadas… a ver…

Bueno… si resumimos un poco las visitas realizadas, he encontrado en mi horóscopo algunas cosas interesantes: Pensé que consultando distintas fuentes encontraría algunas contradicciones, pero no fue así. Sin embargo, tampoco encontré nada que no fueran referencias vagas a cuestiones indescifrables, imposibles de demostrar e inservibles para todo propósito práctico. Veamos este ejemplo, sólo uno de tantos similares:
Hoy: Si miras a tu alrededor descubrirás nuevas oportunidades. Sólo tendrás que poner más atención en las personas más cercanas.
Y sí… si llegaba a encontrar una “nueva oportunidad” (de qué?) hubiera dicho inmediatamente “¡Cómo acertaron estos del horóscopo! Qué maravilla esta gente…!” Como no encontré ninguna nueva oportunidad de nada, obviamente el problema es que no puse la debida atención…
Amor: Cultiva tus amistades. La vida social te va a resultar agradable en la medida que puedas compartir tus afectos cercanos con tu pareja.
Esto es toda una revelación. Gracias a estos estudiosos de los astros vengo a enterarme que si no puedo compartir mis afectos cercanos con mi pareja la vida social no será tan agradable…
Riqueza: Tendrás necesidad de ingenio y tacto para soslayar la influencia de algún superior.
Si hubiera contado con esta valiosa información más temprano, no hubiera insultado a mi jefe y me habría ahorrado un buen disgusto…
Bienestar: Te sentirías mucho mejor si llevaras una vida más sana. Los vicios no son buenos consejeros. Anímate a cambiar tu rumbo.
Otra revelación! Dos en el mismo horóscopo! ¡Si llevo una vida más sana me sentiré mejor! Tuvieron que alinearse los planetas para que esto saliera a la luz! De todas maneras, me resulta un poco extraño que esto sea válido solo para el día de hoy… Eso significa que mañana podré entregarme a toda clase de excesos sin peligro alguno?

Llegado a este punto, comienzo a dudar de los horóscopos. Visto además la gran cantidad de sitios en los que debía pagar para obtener mis predicciones, comienzo a tener ciertas reservas sobre esta ¿ciencia? Milenaria. Me han dicho que los horóscopos no son de fiar, pero lo que importa son las características de cada signo. ¿A ver que dice de Acuario?
Acuario está asociado a la evolución de la humanidad, a todo proceso de cambio súbito, con tendencias futuristas y que siempre conlleva un toque de innovación y originalidad. Desde el día 19, el Sol, que es el regente de tu Casa VII, área de la vida que está vinculada al matrimonio, las sociedades, los socios, los contratos, los litigios, los enemigos conocidos, estará de tránsito por tu signo.
¿Necesitaré un abogado de Acuario? 
En principio, significará que tendrás un aumento de tu poder personal para tomar decisiones de cambio, en segundo término, éstas afectarán tu relación de pareja. Probablemente, los personajes de tu Casa VII, estén durante las próximas semanas, más interesados en satisfacer tus necesidades, por otra parte, llega el momento del año en el que debes consultar a tu asesor astrológico de confianza, para solicitarle un estudio de tu revolución solar, si lo haces estarás mejor informado de todas las cosas buenas que te depara éste nuevo ciclo solar. 
(Un buen asesor astrológico sólo me informará de todas las cosas buenas que me esperan. No dice nada de cosas malas, esto me indica, sin necesidad de pagarle a nadie, que se avecina un período excelente) 
Desde el día cuatro la luna y el sol tomarán posiciones dentro del sector de los enemigos, los miedos y el mundo del inconsciente. Si tienes alguna dificultad relacionada con tu pareja, el trabajo o la salud, debes atenderla a partir de esa fecha. 
(Bajo ninguna circunstancia intentar solucionar un problema antes de ese día, aunque se trate de un ataque cardíaco...)
Júpiter, en el sector de lo estudios, hermanos y viajes cortos, te permitirá realizar un movimiento expansivo, que afectará positivamente tus finanzas, sueños y proyectos luego del 23. Buen momento para hacer publicidad, obtener el favor de vecinos y parientes consanguíneos o para aprender algo nuevo. Este es un buen día para descansar. Necesitarás hacer un espacio en tu día para divertirte en compañía. Invita a un amigo íntimo a almorzar.
Buena idea. Nada como almorzar con un amigo íntimo mientras Júpiter transita por el sector de los estudios, hermanos y viajes cortos para sentirse mejor, no?) 
Comparte algunas de tus ideas y sueños. Te sentirás mejor al conectarte con alguien que te comprende. O podrías decidir pasar una velada en casa tranquilo con tu enamorada. 
(Según el párrafo anterior, la relación con mi pareja se verá afectada…)
Hagan cosas simples juntos. Miren una película, charlen y manténganse muy juntos.
No…  Esto tampoco es exactamente lo que buscaba… yo quería algo de las características del signo. Sigamos buscando…
Acuario: undécimo signo del zodíaco, simbolizado por el aguador que derrama el agua de su ánfora. Según los astrólogos, las personas nacidas entre el 20 de enero y el 18 de febrero pertenecen al signo de Acuario. Es un signo de aire y está bajo la influencia del planeta Urano.
Los astrólogos definen a los acuario como brillantes, visionarios, curiosos, tolerantes, originales, independientes y excéntricos. Aunque desapegados e independientes en el plano afectivo, los acuario son cordiales y sociables. Poseen un elevado sentido de la justicia social y a menudo se sienten atraídos por el activismo o las organizaciones políticas de carácter progresista.
Como ocurre con otros signos de aire, a los acuario les preocupan más las empresas intelectuales que las cuestiones prácticas o materiales. Se sienten a sus anchas en el mundo de las ideas; encuentran difíciles las situaciones que exigen respuestas emocionales, como por ejemplo las relaciones interpersonales. En opinión de los astrólogos los nacidos bajo el signo de Acuario tienen una intuición asombrosa y son capaces de captar de manera rápida los conceptos abstractos. Entre las profesiones relacionadas con este signo se encuentran los inventos, la investigación, la organización o el activismo social, la astrología, las comunicaciones, la informática y la electrónica. En la lista de acuarios célebres figuran entre otros Charles Dickens, Felipe de Borbón príncipe de Asturias (esto lo explica todo…), Andrés Segovia, Rubén Darío, Lewis Carroll, Galileo y James Dean.

Características generales: Opuesto a Leo, signo de la individualidad y de la vitalidad. Acuario sueña un mundo colectivo donde sus mil ideales puedan realizarse. Su personalidad es extremadamente abierta a toda nueva opción, sobre todo si ésta no merma su sed de libertad. La ductilidad, la curiosidad por todo aquello que no es tradicional, la disposición tanto material como intelectual son de hecho las características de este signo. El deseo de trascender la realidad humana convierte a menudo a Acuario en un individuo idealista, algo místico y deseoso de lo absoluto, de la fusión total del propio yo con el mundo entero. Él solamente puede verse a sí mismo a través de los demás, de ahí su elevado grado de sociabilidad, así como el deseo de experimentar continuamente.
Acuario corresponde a la undécima casa del Zodíaco, que es la de la afinidad, la de la relación con los demás, la de la tolerancia y la del equilibrio. Son individuos tendientes a los altos ideales de hermandad, deseosos de vivir más en el plano espiritual que en el práctico. Dotados de un gran sentido humanitario, están dispuestos a la entrega absoluta, olvidándose de sí mismos en favor del bien común. Su instinto es muy marcado. Audaces y dispuestos para todo tipo de cambios, su propia ductilidad los empujará a ir con los tiempos y a adaptarse a toda idea nueva o nueva corriente de pensamiento. El anticonformismo y el rechazo de las tradiciones, si no están apoyadas en unas ideas muy claras, pueden crear individuos violentos, peligrosos, veleidosos y con fuertes tendencias destructivas. 
Que lo parió! De lo que me vengo a enterar! Peligroso… violento… veleidoso... tendencias destructivas… ¡Soy una amenaza para la humanidad!

Yo solo quería contarles que dentro de poquito es mi cumple… espero recibir muchos obsequios de vuestra parte, o sabrán de lo que es capaz un acuariano cuando la ira lo domina.


viernes, 23 de diciembre de 2011

XXVII - Encuentro en Montevideo

1. “Pongo el GPS?” (viernes)

Después de los preparativos de rigor, iniciamos nuestro viaje a Montevideo en nuestro auto. Afortunadamente, nuestro buen humor era perfecto. Por ello reímos bastante cuando descubrimos que a poco de salir de casa y debido a que a la pregunta de Jonás le contesté que el GPS era innecesario, equivocamos la ruta y por ello, cuando apenas llevábamos un par de horas de viaje, ya nos habíamos desviado unos cuarenta kilómetros viajando equivocadamente por la ruta 8 rumbo a Chile... Una vez corregido el error, llegamos sin mayores problemas al paso fronterizo de la ruta 136 (Puerto Unzué – Fray Bentos)

Pasamos el control aduanero sin mayores problemas, aunque casi nos incautaron dos sanguchitos de salame y queso sobrantes del almuerzo. Estábamos allí cuando comenzó a llover con intensidad del lado uruguayo, mientras que del lado argentino no caía ni una gota, lo que se convirtió en un espectáculo bastante curioso.

Con la experiencia de unas horas antes y teniendo en cuenta que nunca habíamos hecho el viaje, uno pensaría que pusimos el GPS, pero no… Estábamos firmemente decididos a perdernos en cuanta oportunidad tuviéramos. De lo contrario, habríamos hecho el viaje por la ruta correcta y buena parte por autopista. Habríamos llegado mucho antes, pero no hubiera sido tan divertido.

En lugar de viajar por la ruta 2 hasta empalmar con la autopista que es la ruta 1, lo hicimos por rutas interiores que atravesaron montones de pueblitos rurales minúsculos. Visto en retrospectiva, fue una buena idea; hizo realmente interesante el viaje. Esa ruta estaba llena de curvas, de subidas, de bajadas… realmente un paisaje muy bonito. La lluvia que nos acompañó todo el viaje no molestaba, de hecho resultaba agradable, aunque no era muy buena para tomar fotos. La sensación de viajar por esa ruta tan bonita, con poco o nada de tráfico, escuchando a Andrea Bocelli era relajante.

De todas maneras, terminamos por encontrar la autopista y llegamos a Montevideo. Nos dedicamos entonces a buscar un alojamiento. Luego de buscar y buscar, lo más económico para nuestro flaco presupuesto fue un hostel donde querían cobrarnos 36 dólares por los dos, en una habitación con otras cuatro personas, con baño compartido. Ya estábamos resignados, cuando por pura casualidad encontramos un hotelito con dos estrellas en su puerta. Pregunté y la oferta era tan aceptable que me preocupó. Menos de U$S 50 para los dos, en una amplia habitación privada con aire acondicionado, televisión por cable, un baño privado muy cómodo y estacionamiento para nuestro cansado auto.

Luego de instalarnos, salimos a caminar un poco por la 18 de Julio, visitar un poco la Ciudad Vieja (Era la noche de los museos y estaba lleno de espectáculos al aire libre, un poco malogrados por culpa de la lluvia) y comer algo. Acabamos en un McDonald’s. Era cerca de las once de la noche y entró al lugar un matrimonio con un enorme mate y el termo bajo el brazo. “Ahora sí estoy seguro de que llegamos a Montevideo” le dije a Jonás que no se animó a tomarle una foto. Alrededor de la medianoche nos fuimos a descansar. Sólo cuando estuvimos en el hotel nos dimos cuenta de lo cansados que estábamos.


2. El encuentro (sábado)

Entre Argentina y Uruguay hay una hora de diferencia. Quise corregir la diferencia, pero por error, en lugar de adelantar la hora, la atrasé. Por ello, en lugar de sonar la alarma de mi teléfono celular a las ocho de la mañana, lo hizo a las seis. Aprovechamos el error para tener más tiempo para pasear. Seguía lloviendo, pero no por ello íbamos a dejar de recorrer la rambla. Para colmo, el pronóstico meteorológico que habíamos consultado antes de iniciar el viaje nos había asegurado una temperatura de 32 grados. Lluvia, frío y viento y yo con ropa de verano excepto por un saquito que guardé a último momento… en fin…

Cuando la lluvia se hizo más intensa, a Jonás se le ocurrió ir a visitar a un amigo que le había dicho que vive en Canelones. Fuimos para allá por la autopista 5. Era poco más de 40 kilómetros hacia el norte, ningún problema. Llegamos allá y recorrimos media ciudad antes de encontrar un teléfono que funcionara. Lo llamó entonces para pedirle la dirección exacta… El ataque de risa de Jonás cuando su amigo le explicó que su casa estaba en el departamento de Canelones pero no en la ciudad, fue de antología. Le explicó que estaba en Lagomar, cerca de Atlántida… Nos habíamos desviado poco más de 70 kilómetros. Lo más gracioso es que estaba a poco más de 20 kilómetros de Montevideo, sobre la costa. Habíamos iniciado el viaje a las diez de la mañana y llegamos cerca de las dos de la tarde. Cuatro horas para ir a un lugar que estaba a veinte kilómetros. Una vez allí almorzamos y luego volvimos a Montevideo con este amigo de Jonás para visitar a otros amigos en común. A la hora apropiada (o sea, tarde) corrimos hasta el hotel para cambiarnos e ir al club náutico de Punta Carretas donde se realizaría la esperada reunión familiar.

En algún momento pensé llevar un cuaderno para tomar notas. Debí hacerlo. Había alrededor de unas 70 personas, demasiadas presentaciones para recordar correctamente luego quién es quién. De todas maneras, fue una experiencia que no me decepcionó.

 Me encantó conocer a tantas personas que llevan mi apellido. Me sentía en casa. Luego de una presentación audiovisual que preparó el primo (de alguna forma debo llamarlo) Gustavo y otros miembros de la familia acerca de la historia de la familia y de cómo llegaron al Río de la Plata y alrededores, atacamos sin piedad a unas pizzas deliciosas, unos chivitos aun mejores y una variedad de postres, entre amenas charlas que solían empezar por preguntar a qué rama de la familia pertenecía cada uno. Entre todos los presentes, no pude dejar de asombrarme con el parecido de Néstor con mi papá… era mi viejo con bigotes. Asombroso.

Finalizado el encuentro, tarde ya, volvimos al hotel. Mencioné que seguía lloviendo? Ahora que lo pienso, debería presentar una queja al respecto. Fue el único fallo en la organización del evento.

3. Volviendo a casa (domingo)

Abandonamos el hotel alrededor de las nueve de la mañana y dedicamos algunas horas a hacer algo de turismo.



No fue hasta que empezamos a regresar que apareció el sol. Eso fue cruel. Regresamos por el camino que deberíamos haber empleado para llegar, por lo que el viaje fue mucho más rápido.

Hicimos una parada en la ciudad de Rosario (Uruguay) junto a un pequeño río, para almorzar los últimos restos de nuestras provisiones (unas galletitas y un par de latas de paté) y luego hicimos el resto del recorrido de un tirón, a pesar del calor espantoso, para llegar a casa al final de la tarde.

Y esa es la historia de nuestra excursión al otro lado del charco. Nada extraordinaria, en realidad, pero sé que no la olvidaremos. Ya al día siguiente estaba Jonás hablando acerca de repetirla… Dejamos allá amigos y parientes que queremos volver a ver en esa ciudad que tan bien nos trató. Es absolutamente imposible sentirse extranjero en ese lugar, más bien nos sentimos como si fuéramos del barrio.

sábado, 26 de noviembre de 2011

XXVI - Cuando yo tenía tu edad...


Puedes creer, Jonás, hijo mío, que cuando yo tenía tu edad no existían los videojuegos? En aquellos tiempos nos divertíamos remontando barriletes que nosotros mismos hacíamos, o jugábamos al futbol, o corríamos carreras de bicicletas, o cosas así… Nosotros, igual que tú ahora, mirábamos televisión, pero no tenía color y desde luego no existían tantos canales como ahora… Por supuesto, nada se comparaba a un buen libro de aventuras!

Recuerdo haberle dicho cosas más o menos como estas muchas veces, cuando Jonás rondaba los diez años. 

Él me esperaba cada día al regreso de mi trabajo porque cumplíamos con un pequeño rito: Jugar Mortal Kombat conmigo en la PC o tal vez Street Fighter. Yo disfrutaba dejándole ganar por escaso margen las peleas, (no siempre, no fuera a resultar que lo notara). El caso es que escuchaba lo que yo le decía y me miraba con esa mirada que decía “Me estará hablando seriamente?” A esta altura del relato, debo aclarar que yo ya jugaba con computadoras antes de que él naciera. 

Compré mi primera Texas Instruments Ti99 en 1983 y tuve un par de MSX antes de comprar mi primera PC, una 386 en el año 1994, aproximadamente. 

El caso es que lentamente fui dejando de permitirle ganar, pero cada vez perdía más fácilmente. Los años fueron pasando, fuimos incorporando más juegos y continuamos compartiendo horas juntos llenos de risas y diversión en una relación inmejorable. Llegaba de mi trabajo y ¡a jugar! A veces yo ganaba, pero siempre sospeché que se debía a que él me lo permitía de vez en cuando, no fuera a resultar que yo lo notara. A veces, trataba de distraerlo con mis relatos prehistóricos y en ocasiones hasta lo conseguía.

Tantas cosas y personajes se perdió de conocer! La leche que cada mañana encontrábamos en la puerta de casa… el vendedor ambulante con su carro tirado por un apacible caballito que venía imposiblemente cargado con toda clase de cosas, el policía que se conocía los nombres de todos los chicos, los paseos en trolebús, los carritos de rulemanes, los juegos de escondidas que abarcaban medio barrio, las expediciones -inexorablemente condenadas al fracaso- al bosquecito para cazar pajaritos, los grandes juegos de canicas (o “bolitas” como las llamábamos por estas tierras), las intrincadas negociaciones de intercambio de figuritas para poder llenar el álbum, las tardes de domingo reunidos alrededor de una radio escuchando el partido más importante…

Si usted sabe de lo que estoy hablando, entonces es un viejo como yo. Al menos, eso es lo que hubiera dicho mi hijo por aquellos días… me ofendía un poco esa clase de comentarios pero la Justicia, aunque a veces se demore bastante, llega… Alguna vez mi hijo le comentará a su hijo de diez años que, cuando él tenía esa edad, no existía la Internet, por consiguiente no existían los juegos on line, el correo electrónico, el MSN ni nada parecido, tampoco (por absolutamente increíble que pueda sonar) existían los celulares, las cámaras digitales, los reproductores de mp3 (o mp4, 5, 6 o lo que sea que se use entonces) los televisores de LCD de 50”, las laptops… la lista es interminable. Espero poder ver ese día, para poder reír como no lo hice en mi vida. Mi venganza estará consumada.

O no… tal vez, sólo para fastidiarme, mi hijo le cuente a mi nieto cómo era su abuelo a los diez años a medidados del siglo pasado…