martes, 20 de abril de 2010
VIII - Hitos
domingo, 14 de marzo de 2010
VII - El Reloj
Me enojé cuando supe que mi viejo lo había vendido. Siempre había supuesto que alguna vez lo heredaría.
A lo largo de tantos años había acumulado tantos recuerdos que no concebía la idea de que lo vendiera como si se tratara de un simple reloj. Cierto que era simplemente eso, pero con él crecí. Con él aprendí la hora, sus campanadas regían la actividad en casa… Hasta mi gato había aprendido que al sonar la campana de la una de la tarde, debía aparecer en la cocina para que mi mamá le diera de comer… Con las campanas de las siete de la mañana, él venía a despertarme para levantarme. Jamás conseguí hacerle entender que no debía hacerlo los fines de semana, pero hubiera sido demasiado pedir para un simple gato. A las ocho de la noche, nos avisaba que en menos de cinco minutos estaría mi viejo en casa llegando del trabajo… Era un buen reloj. Él nos garantizaba que todo marchaba bien en el Universo. Se lo había entregado don Díaz, el relojero que le alquilaba el local a mi papá, como parte de pago. Años después, cuando ya vivíamos en
miércoles, 3 de marzo de 2010
VI - Holando

domingo, 28 de febrero de 2010
V - En blanco y negro
Lo primero que viene a mi memoria es Rin Tin Tin, una serie que giraba en torno de un perro pastor alemán que siempre terminaba por salvar a los protagonistas. En la misma línea estaba Lassie, Creo que de aquélla época amo a los perros.
Si tenía ganas de reir, nada mejor que Mr. Ed, el caballo parlante. Creo que los creadores de Alf deben haberse inspirado en este animal, especialmente en los enredos que provocaba usando el teléfono. Los Locos Addams,
Los tres Chiflados, El Gordo y el Flaco, Abbott y Costello también formaban parte del abanico de posibilidades para reír con ganas. Había varios más, pero vayan solo estos a modo de ejemplo.
Alrededor de 1970 comencé a tomarle el gustito a la aventura. Por suerte no faltaban opciones. Meteoro y Astroboy primero y luego Viaje a las Estrellas, Los Invasores, Combate, Los Vengadores, Los Intocables. El fugitivo. El Santo, Tarzán, Daktari, El Túnel del tiempo y (cómo olvidarlo) el Cine de Súper acción los sábados por la tarde en canal once. Por supuesto, no puedo dejar de mencionar a El Zorro, El llanero Solitario (Dicho sea de paso... siempre me incomodó el título... Como podía ser "Solitario" si siempre estaba acompañado
por su fiel amigo Toro?) También estaban los western y afines: Bonanza, El Gran Chaparral, El Hombre del Rifle, Bat Masterson, La Ley del Revólver... Mi menú de opciones era realmente extenso. La lista es mucho más larga, pero no es intención de esta crónica hacer un catálogo de programas de televisión de los años 60. Apenas es una mirada nostálgica. Mucho ha evolucionado la televisión en los años que siguieron, pero cómo extraño esas pobres imágenes en blanco y negro!
lunes, 22 de febrero de 2010
IV - A mis amigos
Oraldo: Mi gran compañero en la niñez. Qué habrá sido de él?
Juan Antonio: Más que un amigo, treinta y siete años de amistad incondicional. Aunque nos vemos poco, los dos sabemos que el otro está ahí nomás, para lo que haga falta. Juntos en la buenas y en las malas, como suele decirse.
Italo: Tano querido! Cuánto tiempo ha pasado! Cuantas ganas de verlo y qué lejos está!
Mary: Siempre la admiré por su valentía (o inconciencia) en una época en la que no era recomendable ser tan idealista… siempre enojada con todas las injusticias. Todo un honor tenerla como amiga.
Gabriel: A pesar de la diferencia de edad y de entorno, tal vez el que mejor me conoce. Él fue uno de los que me animó a escribir este blog, por lo que se lo dedico especialmente. Tal vez los kilómetros alguna vez desaparezcan y pueda darle un abrazo. Veremos si ese día se atreve a llamarme “anciano”...
y a todos aquellos que me soportan día a día, con su paciencia, con sus consejos, su alegría, sus oraciones y fundamentalmente con su cariño, que aunque no los nombre saben que hablo de ellos…
sábado, 20 de febrero de 2010
III - El Desdémona
Muchos años le dediqué a navegarlo. Muchos barcos me contaron entre su tripulación. Barcos grandes, chicos, viejos, nuevos... Más de cien puertos visité en decenas de países... Esto me dejó mil recuerdos, malos algunos, buenos la mayoría. II - Lluvia
Cuando era chico y hacía calor adoraba jugar bajo la lluvia, lo que provocaba las más enérgicas protestas de mi mamá, yo le preguntaba por qué era malo mojarse con la lluvia pero no ponía objeciones en que me mojara mucho más en la piscina que cierto amigo de la infancia tenía en su casa. Nunca me pudo dar una respuesta razonable. Ya no me lo pregunto. No me interesa saberlo. Si hace calor y llueve, salgo a la lluvia y me mojo como entonces. No debe tener nada de malo, nada especial me ha ocurrido. A
nadie de los que conozco le gusta la lluvia. Todos dicen que prefieren el sol… me dicen que el mal tiempo se relaciona con la tristeza. También me gustan los días lindos, con el cielo azul, los pájaros cantando y todos los colores ante mis ojos, pero son los días lluviosos los que estimulan mi imaginación, los que me invitan a soñar… Como hoy, por ejemplo. Hoy no me importa ninguno de mis problemas, los sueños más bellos invaden mi conciencia.
Cómo llueve!!
miércoles, 17 de febrero de 2010
I - Frente al espejo
y luego afeitarse con una velocidad asombrosa. Yo me maravillaba con la destreza con la que deslizaba esos filos por su rostro sin herirse. Mi viejo era lo más grande que pudiera existir. Superman no le llegaba a los talones... Un rato más tarde lo veia irse a su trabajo impecablemente vestido, siempre con camisa blanca y traje oscuro. Me quedaba entonces esperando su retorno a la noche. Yo lo esperaba con ansiedad, ya que sabía que lo primero que haría al llegar sería alzarme y me cantaría una canción. Pobre viejo... qué mal cantaba! y siempre la misma canción! No podía aprender otra? Por suerte, solo duraba un par de minutos. Luego jugábamos... Ha pasado mucho tiempo desde aquellos días, ahora soy yo quien se está afeitando antes de ir a trabajar, sin embargo, aquélla melodía en mi cabeza continúa acompañándome.
