miércoles, 17 de febrero de 2010

I - Frente al espejo

El conocimiento de la verdad me llegó de pronto, mientras me afeitaba. Estaba mirándome desde el otro lado del espejo, justo frente a mis ojos. Cincuenta años, ¡todos juntos! Estaba afeitándome con los anteojos puestos ya que de no hacerlo no veo nada. Yo, que siempre presumí de mi vista perfecta... allí estaba mi imagen, con mi escaso cabello, unas cuantas canas desparramadas, varios kilos de más, varios dientes de menos y algunas arrugas en mi rostro.
Qué pasó? Cómo llegué hasta aquí? Por alguna razón Se me presentó la imagen de mi viejo afeitándose, lo vi claramente pasando su brocha con la crema de afeitar Gillette. Yo me preguntaba como era posible que, siendo la crema de un color verde claro, hiciera una espuma tan blanca... Lo veía armando su maquinita con esas hojas de afeitar con filo en ambos lados y luego afeitarse con una velocidad asombrosa. Yo me maravillaba con la destreza con la que deslizaba esos filos por su rostro sin herirse. Mi viejo era lo más grande que pudiera existir. Superman no le llegaba a los talones... Un rato más tarde lo veia irse a su trabajo impecablemente vestido, siempre con camisa blanca y traje oscuro. Me quedaba entonces esperando su retorno a la noche. Yo lo esperaba con ansiedad, ya que sabía que lo primero que haría al llegar sería alzarme y me cantaría una canción. Pobre viejo... qué mal cantaba! y siempre la misma canción! No podía aprender otra? Por suerte, solo duraba un par de minutos. Luego jugábamos... Ha pasado mucho tiempo desde aquellos días, ahora soy yo quien se está afeitando antes de ir a trabajar, sin embargo, aquélla melodía en mi cabeza continúa acompañándome.

5 comentarios:

  1. Qué lindo tener ese recuerdo en la mente para siempre, el recuerdo del padre presente, del que se espera con mucha ansiedad para que llegue porque te pone felíz, realmente debe ser muy lindo. Yo no tuve esa suerte, recuerdo de mi padre a veces cuando era chiquita ni siquiera recuerdo exactamente la edad que tenía y volvía de trabajar con un paquetito de caramelos sugus....solo eso, despues se fue a ese lugar de donde no se regresa nunca más. Aprendí hace poco que ahora tengo un Padre ASI de GRANDE, y así lo vivo día a día, es mi papá y es Dios....qué grande no???

    ResponderEliminar
  2. Bravo. Hace falta coraje y arrojo para recordar, porque todo recuerdo es una fuga del presente hacia un presente que pertenece ya al mundo de los sueños. Aquí me tendrás leyéndote, amigo mío. Bienvenido a la blogósfera.

    ResponderEliminar
  3. El barco es una escala en tierra para seguir viajando con la mente. En vos eso es permanente.
    La lluvia te agrada desde pequeño.
    Eñ espejo refleja el plumazo de 50 años muy bien sintetizado...

    ResponderEliminar
  4. Muy buen día, esperemos que siga asi hasta fin de mes.......

    ResponderEliminar
  5. Hola amigos! Hoy no tengo mucho para decir, pero la vida es linda. Saber vivirla es lo difícil. Disfrútenla al máximo hoy, mañana será otro día.....

    ResponderEliminar